jue. Ene 1st, 2026

Cho Nam-joo regresa con fuerza literaria Una mirada sobre mujeres invisibles

La escritora surcoreana Cho Nam-joo, conocida por su bestseller Kim Ji-young, nacida en 1982 y por ser referente del movimiento #MeToo en su país, presenta su nueva creación “Lo que sabe la señorita Kim”. Esta obra reúne relatos que, aunque distintos en edad y circunstancias, dialogan bajo un mismo hilo: el peso del machismo en la vida cotidiana de las mujeres en surcorea.

Cada cuento refleja cómo la sociedad convierte a sus protagonistas en figuras intercambiables, idistisntas una de otra, anulando su individualidad bajo el apellido más común del país: Kim. Esa construcción de la “señorita Kim” como personaje colectivo resulta tan poderosa como inquietante, al exponer injusticias que trascienden fronteras culturales.

Con un estilo visual, pausado y punzante, Cho consigue que historias profundamente locales resuenen de forma universal. Su nueva entrega confirma que la literatura puede ser una herramienta para visibilizar lo invisible y, al mismo tiempo, un espejo crítico que obliga a repensar la igualdad.

Yan Lianke, el escritor sin miedo Revolución, censura y la mirada crítica

El novelista chino Yan Lianke, candidato habitual al Nobel y al Princesa de Asturias, ha levantado una obra que oscila entre el reconocimiento internacional y la censura en su país. Comenzó su trayectoria redactando propaganda para el ejército, pero tras descubrir a los clásicos universales volcó en la literatura una mirada crítica sobre el precio del progreso chino y las heridas de la revolución. Libros como El sueño de la aldea Ding o Duro como el agua lo han convertido en una voz incómoda para el poder, pero imprescindible para comprender las tensiones entre desarrollo y humanidad.

Hoy, a sus 66 años, Yan defiende que el progreso no debe basarse en la destrucción y advierte que la violencia de las revoluciones deja vacíos más hondos que las promesas que plantea. En China, sus textos circulan con restricciones, mientras que fuera de ella se han traducido a más de veinte idiomas. Esa dualidad lo sitúa como un referente que incomoda a las élites locales y fascina a los lectores internacionales.

Su figura refleja la paradoja del creador contemporáneo: censurado en casa, celebrado en el extranjero, capaz de cuestionar las bases del poder desde una narrativa que une sátira, memoria y denuncia social. Yan Lianke recuerda que la literatura puede ser todavía un acto de resistencia cultural, un espacio para imaginar futuros distintos y para desafiar el conformismo que impone la historia oficial.

Batman Day ilumina la CDMX Proyecciones, cosplay y festivales

El Batman Day 2025 llegará este sábado 20 de septiembre a la Ciudad de México con eventos que celebran al Caballero de la Noche. La cita más esperada será la proyección de la batiseñal en el Centro Banamex a las 20:00 horas, dentro del Liverpool Gaming Fest. El acceso será gratuito, aunque requiere registro previo en línea.

El festival también tendrá zonas de cosplay, free play de videojuegos, torneos de eSports, exhibiciones interactivas y un booth temático de Batman para los fanáticos que quieran retratarse con su héroe favorito. Además, habrá charlas, talleres y encuentros con invitados especiales.

Un día antes, el 19 de septiembre, el Instituto Politécnico Nacional proyectará la trilogía de Christopher Nolan en el auditorio “Ing. Alejo Peralta”. El IPN invita a llevar prendas y accesorios alusivos a Batman, creando un ambiente colectivo para reflexionar y disfrutar. Un recordatorio de que los héroes también habitan en la pantalla grande.

El cuento como renovación lectora Enrique Serna defiende su vigencia

Enrique Serna, narrador y ensayista mexicano, sostiene que el cuento es un género que exige paciencia al escritor y esfuerzo renovado al lector. Autor de tres volúmenes de relatos —Amores de segunda mano, El orgasmógrafo y La ternura caníbal—, afirma que cada narración breve debe contener un momento de revelación que transforme la vida de sus personajes y, al mismo tiempo, sacuda al lector con un final contundente.

Aunque reconoce que ha escrito más novelas que cuentos, Serna subraya el atractivo de la condensación: lo que podría ser una trama extensa, adquiere mayor fuerza al concentrarse en pocas páginas. Recuerda además que, pese al predominio de la novela en el mercado editorial, el cuento mantiene un espacio vivo en revistas, suplementos y entre autores contemporáneos que continúan explorando su potencial.

Para Serna, el cuento refresca la imaginación adulta y obliga a salir de la comodidad de la lectura larga. En un país con tradición de grandes cuentistas, asegura que el género no ha decaído y seguirá siendo un terreno fértil, capaz de renovar tanto a escritores como a lectores.

Violencia rural narrada con crudeza Fernanda Melchor y su obra icónica

“Temporada de huracanes”, de Fernanda Melchor, retrata con brutal honestidad la violencia, el machismo y la pobreza en la vida rural mexicana. Publicada en 2017, la novela inicia con el hallazgo del cadáver de la Bruja, una mujer temida y marginada en un pueblo ficticio de Veracruz, y a partir de ahí despliega un mosaico de voces que revelan los abusos, la desesperanza y la exclusión social que marcan a sus habitantes.

El estilo de Melchor, con frases largas y un flujo de conciencia intenso, sumerge al lector en el caos emocional de sus personajes. La figura de la Bruja simboliza resistencia y disidencia frente a las normas de género y sexualidad, pero también el precio del rechazo comunitario en territorios olvidados de México.

Reconocida internacionalmente y finalista del Premio Booker en 2020, la novela fue llevada al cine en 2023 por Elisa Miller, logrando once nominaciones al Ariel. Una obra que confirma la fuerza de la literatura para exponer las violencias que persisten en el país.

Alejandra Pizarnik: 89 años de un eco eterno La poeta argentina que convirtió el dolor en arte

Alejandra Pizarnik nació en 1936 en Avellaneda, hija de inmigrantes ucranianos, y desde temprana edad cargó con problemas de salud y una fuerte sensación de extranjería. Esa incomodidad existencial fue la semilla de una obra poética marcada por la angustia, el vacío y la búsqueda de sentido.

Su relación con el surrealismo, el psicoanálisis y las artes visuales nutrió una voz única, reconocida por escritores como Julio Cortázar y Octavio Paz, quienes vieron en ella a una de las poetas más intensas de su generación. Libros como Árbol de Diana y Extracción de la piedra de locura consolidaron su lugar en la literatura latinoamericana.

Su trágico final en 1972 no detuvo la fuerza de su legado: a 89 años de su nacimiento, Pizarnik sigue siendo una figura inmortal. Su obra continúa dialogando con quienes encuentran en la poesía un refugio frente a la desesperanza y un recordatorio de que el arte también nace del dolor más profundo.

Mujeres chinas desafían censura erótica El auge del danmei

La literatura erótica digital en China, especialmente el género danmei —relatos románticos y sexuales entre hombres escritos por y para mujeres—, se ha convertido en un símbolo de resistencia cultural. Hasta 2024, millones de lectoras recurrían a Haitang Literature City, pero su clausura y las detenciones de autoras evidenciaron la dureza de la censura estatal. Aunque la homosexualidad fue despenalizada en 1997, la pornografía sigue prohibida y cualquier representación explícita se interpreta como “obscena”.

El caso de Haitang mostró la vulnerabilidad de una comunidad creativa que, además de enfrentar la represión, fue criticada por la falta de protección de la propia plataforma. Sin embargo, el fenómeno no ha desaparecido: webs como Jinjiang Literature City o foros internacionales han mantenido viva la producción, generando adaptaciones y una creciente atención fuera de China.

Más allá de lo sexual, el danmei representa un espacio de expresión femenina y disidencia simbólica. Su persecución refleja cómo la censura convierte la intimidad en política y obliga a miles de creadoras a un activismo involuntario. Frente al control, persiste la escritura como refugio, demostrando que la literatura puede resistir incluso en los márgenes más vigilados.

Más de mil 400 cineastas boicotean a Israel Denuncian complicidad cultural

Más de mil 400 figuras del cine mundial, entre ellas Gael García Bernal, Javier Bardem, Tilda Swinton y Mark Ruffalo, anunciaron que no colaborarán con instituciones o empresas israelíes que consideren implicadas en “genocidio y apartheid” contra el pueblo palestino. El compromiso fue difundido por Film Workers for Palestine y recuerda la postura de cineastas que rechazaron el apartheid en Sudáfrica.

El texto subraya que la Corte Internacional de Justicia ha señalado un “riesgo plausible de genocidio” en Gaza, y pide a la industria cinematográfica asumir un rol activo frente a la crisis humanitaria. Entre los firmantes también figuran Olivia Colman, Ava DuVernay y Yorgos Lanthimos, quienes remarcan que el boicot es contra instituciones, no contra individuos israelíes.

La iniciativa refleja un punto de quiebre cultural: ¿puede el arte mantenerse neutral frente a violaciones de derechos humanos? Los firmantes sostienen que el cine es un vehículo de memoria y conciencia, y que callar equivale a normalizar la violencia. En tiempos de polarización, esta acción plantea una incómoda pregunta sobre hasta dónde llega la responsabilidad ética del creador frente a las tragedias colectivas.

Muere Patrick Hemingway a los 97 años Último hijo sobreviviente

Patrick Hemingway, el último hijo con vida del novelista Ernest Hemingway, falleció en Bozeman, Montana, a los 97 años. Nacido en Kansas City, dedicó gran parte de su vida a África, inspirado por la pasión de su padre por los safaris. A lo largo de su carrera, supervisó ediciones póstumas de la obra de Ernest, entre ellas la reelaboración de clásicos y proyectos inéditos.

Su proyecto más ambicioso fue la edición de True at First Light, relato ambientado en África en la década de 1950 que, aunque muy esperado, no cumplió con las expectativas de lectores ni críticos. No obstante, Patrick defendió siempre la herencia literaria de su familia, aprobando reediciones y explorando nuevas formas de mantener vivo el legado del Nobel.

Su vida, marcada por contrastes, estuvo rodeada por tragedias familiares relacionadas con enfermedades mentales y suicidios, pero también por un inquebrantable vínculo con la obra paterna. Su muerte no solo cierra un capítulo en la historia de los Hemingway, sino que obliga a reflexionar sobre el peso de heredar un apellido inmortal, entre la devoción cultural y la inevitable explotación comercial que siempre rodeó a su figura.

Cho Nam-joo y las cicatrices invisibles Ocho relatos, ocho espejos

Con Lo que sabe la señorita Kim, Cho Nam-joo abandona el impacto frontal de Kim Ji-young, nacida en 1982 y se adentra en un terreno más narrativo y fragmentado. Ocho relatos escritos a lo largo de una década componen un mosaico de experiencias femeninas donde lo cotidiano se vuelve político: la carta de una joven a su expareja explicando por qué no quiere casarse, la negativa de una abuela a cuidar a su nieto, el duelo de unas hermanas mayores, o una adolescente testigo del acoso escolar.

La fuerza del libro no está en el golpe único, sino en la repetición de gestos, silencios y heridas compartidas. Cada relato cuestiona la normalización de cargas impuestas a las mujeres, la fragilidad de los lazos familiares ante la ausencia y los límites éticos frente a los hijos. Algunos, como Para Hyeonnam (querido ex), confrontan con crudeza la violencia emocional del gaslighting; otros, como Noche de aurora boreal, muestran cómo el vacío masculino reconfigura los vínculos.

Sin alardes estilísticos, Cho escribe con precisión y empatía, logrando que lo particular resuene como colectivo. Sus relatos son espejos incómodos pero necesarios, que recuerdan cómo la literatura también es un espacio de resistencia frente a lo que se quiere silenciar. Aquí no hay moralejas cerradas, sino preguntas abiertas que invitan a reconocerse en la experiencia de otras.