dom. Abr 19th, 2026

Museo de Arte Indígena, un espacio de resistencia cultural

El Museo Universitario de Arte Indígena Contemporáneo (MUAIC), ubicado en Cuernavaca, se alza como uno de los pocos espacios en América dedicados exclusivamente a resguardar, investigar y difundir el arte de los pueblos originarios. Su historia está ligada a esfuerzos universitarios, acuerdos con instituciones culturales y donaciones ciudadanas que han hecho posible una colección de más de 280 piezas únicas.

Desde textiles y alfarería hasta metales y fibras vegetales, el acervo del museo refleja una continuidad viva de cosmovisiones ancestrales que trascienden su uso utilitario. La museografía del MUAIC no solo documenta, sino que dialoga con el presente, permitiendo que los visitantes conecten con identidades que resisten la homogeneización cultural desde el lenguaje simbólico y estético de lo indígena contemporáneo.

En un país donde la cultura se centraliza y los recortes afectan a los espacios comunitarios, el MUAIC destaca por ser uno de los pocos proyectos universitarios con enfoque étnico en activo. La falta de una política nacional robusta en defensa del patrimonio cultural vivo compromete su sostenibilidad a largo plazo.

Del objeto a la idea: así nació el arte conceptual

A mediados de los años sesenta, el arte conceptual irrumpió como una disidencia frente a la estética tradicional. Su propuesta era audaz: desplazar la materialidad del objeto artístico para poner en el centro a la idea, al gesto intelectual, a la potencia del pensamiento. Así, la obra dejó de ser exclusivamente visual para volverse también conceptual, discursiva, mental.

Con exponentes como Sol LeWitt y Adrian Piper, el movimiento se expandió desde Norteamérica hacia Europa, Asia y América Latina. Su influencia fue decisiva: abrió el camino a formatos no convencionales, libros de artista, planos arquitectónicos, partituras visuales— y contribuyó al auge de la instalación y el performance, manifestaciones esenciales del arte contemporáneo.

El arte conceptual no sólo redefinió el soporte, sino también las formas de circulación y recepción. Introdujo preguntas esenciales: ¿qué es una obra?, ¿quién decide su valor?, ¿cuánto pesa el lenguaje en la experiencia estética? Al renunciar al objeto, el arte conceptual desarmó los esquemas del mercado y expandió el campo simbólico del arte.

Café turco en CDMX: tradición y sabor en cada taza

El café turco, reconocido por su preparación en arena caliente y su sabor intenso, ha encontrado un lugar en la Ciudad de México. Esta bebida, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, ofrece una experiencia sensorial que combina tradición y sabor.

En la capital, varios establecimientos ofrecen esta delicia. Lunarena, ubicada en la Condesa, destaca por su método tradicional y ambiente acogedor. Kardelen Café de Arena, en la colonia Nápoles, ofrece una experiencia auténtica con su café preparado en arena caliente. Café Emir, con múltiples sucursales, es otra opción para disfrutar de esta bebida ancestral.

Disfrutar de un café turco en la CDMX es más que una simple degustación; es una inmersión en una rica tradición cultural. Estos lugares no solo ofrecen una bebida, sino una experiencia que transporta a los comensales a las calles de Estambul. Una oportunidad para explorar nuevos sabores y culturas sin salir de la ciudad.

Libros de 2025 que transforman e inspiran nuevas lecturas

Desde crónicas históricas hasta distopías políticas y memorias íntimas, la selección editorial de Vogue México para este año abarca voces nuevas y consagradas. Autoras como Isabel Allende, Rosa Montero y Zira Box se entrelazan con descubrimientos como Harper L. Woods o Jonathan Arribas. Cada obra es un reflejo del momento, una invitación a mirar el mundo desde perspectivas distintas.

Destacan títulos como Tu sueño imperios han sido de Álvaro Enrigue y La digna rabia de Adriana González del Valle, que exploran el poder, la resistencia y el lugar de las mujeres en la historia. También figuran libros que abordan la sustentabilidad, la memoria, la arquitectura y el diseño, como Reviviendo mil prendas o El libro de Octo, mostrando que la cultura editorial también es política.

Más allá del ranking de novedades, esta selección propone una pausa en el ruido digital para volver a lo esencial: leer como acto de empatía, reflexión y conexión. En tiempos de polarización e inmediatez, los libros ofrecen lo que escasea: profundidad. Abrir uno hoy no solo es resistir al olvido, sino también construir memoria colectiva.

Arte minimalista: geometría pura, materia y contemplación

A mediados del siglo XX, el minimalismo emergió como una estética del silencio. Frente a la agitación del expresionismo abstracto, esta corriente propuso una pausa: líneas puras, formas geométricas, superficies desnudas que invitan a la contemplación. El arte ya no gritaba, susurraba desde lo esencial.

David Burlyuk acuñó el término en 1929, pero fue en los años 60 cuando artistas como Sol LeWitt, Agnes Martin o Donald Judd formalizaron esta poética. Rechazaban lo emocional para explorar lo espacial. Sus obras no representaban: eran. Hierro, acrílico, luz, vacío… todo cobraba densidad desde lo mínimo.

Más que un estilo, el minimalismo es una ética visual. Su supuesta frialdad esconde una provocación: ¿puede lo austero conmover? En tiempos saturados de estímulo y ruido, su radicalidad sigue vigente. Porque en esa reducción obstinada hay un gesto profundo: devolver al arte su capacidad de estar, sin más, como quien respira con absoluta conciencia.

Música clásica en el MUNAL: homenaje a Chopin y más

El Museo Nacional de Arte (MUNAL) ofrecerá un concierto especial el domingo 11 de mayo a las 11:30 horas en su emblemático Salón de Recepciones. El programa incluirá obras de compositores como Frédéric Chopin, Maurice Ravel y Xavier Montsalvatge, interpretadas por la soprano Zulyamir Lopezríos y el pianista Santiago Piñeirúa.

El recital, titulado “El ciclo como forma”, explorará la riqueza del repertorio lírico internacional, ofreciendo una experiencia musical que combina la voz y el piano en un entorno acústico privilegiado.

Este concierto representa una oportunidad para que los asistentes disfruten de la música clásica en un espacio histórico y culturalmente significativo. Además de la presentación musical, los visitantes podrán explorar las exposiciones permanentes y temporales del museo, enriqueciendo su experiencia cultural.

Aleph 2025 entrelaza arte, ciencia y pensamiento vivo

La UNAM celebra la novena edición de El Aleph, un festival donde el arte y la ciencia se entrelazan como tejidos de un mismo universo. Bajo el tema “Redes”, la programación convoca del 9 al 18 de mayo a más de 160 mentes creativas de once países, con epicentro en el Centro Cultural Universitario.

Desde partículas cósmicas hasta vínculos neuronales, el Aleph propone un viaje sensorial e intelectual a través de música, danza, instalaciones inmersivas y conferencias de alto vuelo. Emma Sanders, Vivica Genaux y Hassun El-Zafar figuran entre los nombres que darán cuerpo a esta constelación de saberes.

El Aleph no es solo un festival: es un mapa poético que cruza disciplinas y emociones. Nos recuerda que estamos hechos de redes, que pensar también es sentir, y que el conocimiento necesita espacios donde la belleza, la pregunta y la intuición convivan. ¿Seremos capaces de imaginar nuevas formas de conexión más allá de los algoritmos?

MARCOmóvil cumple 20 años llevando arte a comunidades

El MARCOmóvil, proyecto itinerante del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, celebra 20 años de actividad llevando arte contemporáneo a comunidades con acceso limitado a espacios culturales. Ha recorrido más de 1,500 sitios en Nuevo León y Coahuila, recibiendo a más de 224 mil visitantes.

Actualmente alberga 12 obras —6 originales y 6 réplicas— de artistas vinculados al museo, como Mauricio Gattás y Dr. Lakra. Además de exposiciones, ofrece talleres, encuentros comunitarios y actividades interactivas para todas las edades. El programa busca generar apropiación cultural desde lo local.

Indira Sánchez, del equipo educativo de MARCO, destacó que el proyecto seguirá expandiéndose, adaptándose a los contextos comunitarios. “Es un catalizador de memoria y reflexión”, coincidió Fany Tamayo, quien remarcó el valor del arte como experiencia sensible y viva para el desarrollo colectivo.