dom. Jul 5th, 2026

La nueva sensibilidad tecnológica

En otras palabras, Alexa nos entrena para entrenarla mejor. El siguiente paso es más inquietante: tras impresionarnos con su capacidad para satisfacer nuestros gustos, procede a seleccionarlos. Esto lo hace exponiéndonos a imágenes, textos y vídeos que selecciona para condicionar sutilmente nuestros caprichos. En poco tiempo, nos está entrenando para entrenarla, para entrenarla, para entrenarla, para entrenarla… hasta el infinito.
Este bucle infinito, o regresión, permite a Alexa, y a la gran red algorítmica que se esconde en la nube, guiar nuestro comportamiento de maneras sumamente lucrativas para su propietario: al haber automatizado el poder de Alexa para fabricar, o al menos seleccionar, nuestros deseos, les otorga una varita mágica con la que modificar nuestro comportamiento, un poder con el que todo profesional del marketing ha soñado desde tiempos inmemoriales. Esta es la esencia del capital de control algorítmico basado en la nube.
Yanis Varofaukis, Tecno-Feudalismo

El poder, ahora capitalista y de grandes corporaciones, no se conforma en el reparto de lo sensible, en su control y su moldeo, sino también ha sumado a este campo a su máquina productivista y por tanto generador de ganancias. Ya no es sólo control y sumisión es poner a trabajar horas extra a nuestro cuerpo en especial a nuestra parte sensible primaria.

En esta explotación y productividad sensible sobresale lo parte visual y la táctil. Uno puede vivir en el mundo digital sin sonido, pero no sin imágenes “tocables”. La interfase gráfica de usuario que es la que ha permitido expandir el espacio informático de los especialistas computacionales al público en general.

Del MSDOS, UNIX a la interfase gráfica de Xerox. que Apple copiará. a la de Microsoft que copiará (burdamente) a la de Apple. De ahí proviene la expansión de las computadoras a los escritorios y a la portabilidad (obviamente con sus paralelos avances en el hardware y la conectividad). Pero el salto que define nuestra época es el salto de teléfonos normales a los “inteligentes”.

Sin embargo, esto no habría sido tan exitoso y veloz si no fuera por el traslado de la interfase gráfica de las computadoras al mini espacio de pantalla del celular. Si bien esto lo logra tanto Google-Android como Apple, la interfase de esta última conjuntada con su conectividad no solo a la red celular, sino a las redes de Wi-Fi logran dar el salto a la masificación de este nuevo aparato y del cual parece depender nuestra vida cotidiana y laboral (igual en paralelo con avances en la miniaturización del hardware).

Pero esta dependencia tecnológica es una irrupción profunda en nuestra corporalidad, inconsciente incluido. Un nuevo mundo visual nació y con él nació una nueva estética. Esta nueva estética no está en manos de artistas trabajando para el poderoso en turno, sino los poderosos en turno diseñando la nueva sensibilidad tecnológica cuyo último fin es comprar, educar ideológicamente y ahora producir para el sistema. ¿Qué producimos? Producimos imágenes y textos que dan “contenido” a servicios “gratuitos”.

Imágenes-sistema que reproducen los modelos de subjetividad y sociedad fragmentada capitalista, producen la “nueva discusión política” igualmente fragmentada, dispersa y sin capacidad de producir acciones sociales.

La nueva política es producida por los sujetos fragmentados pero mediada, filtrada y distribuida por los dueños de la tecnología digital. ¿Quiénes ganan hoy las elecciones? Los que entienden y dominan la fuerza manipuladora de la tecnología digital mundial. Y para ello hay que pagar mucho dinero a unas pocas empresas para lograrlo. Meta, X, Google no hacen la política solo la administran (hay aquí ecos de Adorno que pensaba en la administración de la cultura).

Las grandes ganancias van hacia estas empresas y todas las demás usan ese “espacio”, o como dice Yanis Varoufakis “rentan ese espacio”. Estamos en lo que este pensador llama “tecno-feudalismo” un sistema rentista y lo que “renta” es el espacio digital: de espacio para publicar, para vender. Renta de servicios “ubicados” en el espacio informático ya sea para guardar archivos, hacer un resumen en ChatGPT, aumentar la productividad de una empresa o comprar archivos-monedas.

Todo esto posible gracias al conocimiento acumulado multidisciplinario y en buena medida proveniente del campo del arte que les ha permitido encontrar los mecanismos pavlovianos para atarnos al aparato-pantalla, al desfile interminable de imágenes-sonidos y un rítmico desplazamiento táctil. Nuestros sentidos apresados por la tecnología de diseño empresarial, de diseño ideológico, de diseño político, de diseño dictatorial, tiránico, opresor, fascista. Pero, gran paradoja, sin la coerción clásica del poder, sin un gran hermano. Solo hay la seducción de un enorme mundo simulado, pero inmediatamente accesible y con micro recompensas.

Esta nueva estética, por lo tanto, es racional, funcional. No abre mundos presenta sólo uno con apariencia de diversidad. No eleva el pensamiento, sino que nos hunde en la repetición, producción y el consumo sin pausa. No posibilita sujetos libres y creativos, sino esclavos que buscan guías y seguridades en las mercancías o guías en los genios individualistas y luchadores del capitalismo.

Una estética que fragmenta y no une. Recordemos que el poder antes detentado por la cúpula religiosa se trasladó en la modernidad al estado-nación y ahora ha pasado a manos de las corporaciones capitalistas globales.

En cada época ese poder se sustentó en un dominio simbólico que se basa en lo estético, en afectar-dominar-moldear nuestra sensibilidad. De dioses a banderas nacionales a las marcas, la nueva moral no está en preceptos religiosos o en las leyes, está en “Just do it”, “Keep walking”, “Think Different”, “Think Big”, “Impossible is Nothing”. Los nuevos imperativos morales surgidos ahora de los comerciantes.

Por ello el inicio de la nueva lucha política pasa por apagar aparatos, por recuperar nuestra capacidad de usarlos y no de ser usados por ellos, por estar en el presente no como un escenario fotográfico sino como espacio de experiencia y comunidad.

ICE arresta a latinos con ciudadanía estadounidense, casos revelan uso de perfil racial contra estadounidenses de origen latino

En las últimas semanas, se han reportado múltiples casos de ciudadanos estadounidenses de origen latino detenidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Estos arrestos, basados en perfiles raciales, han generado preocupación entre organizaciones de derechos civiles y la comunidad latina.

Andrea Vélez, diseñadora de marketing de 32 años, fue detenida en Los Ángeles mientras se dirigía a su trabajo. A pesar de identificarse como ciudadana estadounidense, fue liberada tres días después bajo una fianza de 5,000 dólares y enfrenta cargos por interferir en una operación del ICE. Casos similares incluyen a Brian Gavidia en Montebello, California, y Elzon Lemus en Nassau, Nueva York, quienes también fueron arrestados sin justificación legal.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) ha denunciado que estas detenciones violan la Cuarta Enmienda de la Constitución, que protege a los ciudadanos de registros y arrestos sin causa probable. Naureen Shah, directora de Asuntos Gubernamentales de la ACLU, señaló que “incluso cuando las personas demuestran ser ciudadanos estadounidenses, todavía hemos visto casos en los que se encuentran detenidos”.

El Departamento de Seguridad Nacional ha negado las acusaciones de discriminación racial, calificándolas de “repugnantes y categóricamente falsas”. Sin embargo, la creciente cantidad de incidentes ha generado temor e indignación en la comunidad latina, que exige una revisión de las políticas y prácticas del ICE para garantizar el respeto a los derechos constitucionales de todos los ciudadanos.

Drones del narco amenazan a la Sierra Tarahumara, ataques forzan el éxodo de comunidades indígenas en busca de oro

En la Sierra Tarahumara, grupos del crimen organizado han intensificado el uso de drones equipados con explosivos para atacar comunidades indígenas, forzando su desplazamiento y facilitando el control de territorios ricos en recursos naturales, especialmente oro. Estos ataques han sembrado el terror entre los habitantes, quienes se ven obligados a abandonar sus hogares ante la amenaza constante desde el cielo.

Las organizaciones criminales buscan apoderarse de las tierras ancestrales de los pueblos indígenas para explotar ilegalmente recursos como minerales y madera. La violencia y la intimidación se han convertido en herramientas para despojar a estas comunidades de sus territorios, perpetuando un ciclo de desplazamiento y despojo.

A pesar de las denuncias y la evidencia de estos ataques, la respuesta de las autoridades ha sido limitada, y las comunidades afectadas carecen de protección efectiva. La falta de intervención estatal permite que estos grupos continúen operando con impunidad, exacerbando la crisis humanitaria en la región.

Es urgente que se implementen medidas concretas para proteger a las comunidades indígenas, garantizar su seguridad y preservar sus derechos sobre sus tierras ancestrales. La situación en la Sierra Tarahumara es un llamado de atención sobre la necesidad de abordar con seriedad y compromiso la violencia que enfrentan los pueblos originarios en México.

Amor eterno: El Palacio de Gripsholm

El Palacio de Gripsholm, una historia de verano, en donde el amor florece como un nardo en medio del jardín. Una maravillosa historia llena de ternura y amor, donde Lydia, una dulce secretaria que labora para una empresa de jabones en la Alemania de 1929, se va de vacaciones con su amigo y amante: Kurt, el autor de esta estupenda narración. Ella, ahora, es una Princesa y él, por el momento, se llama Peter —Dios sabe por qué—. Se dirigen a Copenhague, Suecia, por cinco semanas que cambiarían para siempre el rumbo de sus vidas.

Para él, ella es: amiga, amante, madre, novia, ópera bufa y, sobre todas las cosas, Princesa. Lo que él es para ella, el narrador lo ignora. Pero nosotros, los lectores, lo sabemos muy bien: para ella, él lo es Todo, absolutamente Todo: cielo, mar, río, desierto, oasis y edén. Definitivamente, todo lo que un Escritor quiere ser para su amada. Las vacaciones comienzan en tren: un tren que llevaba la felicidad de una pareja amorosa en los mejores días del verano; un verano caluroso y pleno de paisaje y poesía.

Por fin, llegan, azarosamente, al Palacio de Gripsholm, en Suecia. Allí viven en un anexo del palacio, un lugar turístico y hermoso, una construcción luminosa con cúpulas redondas, con un lago alrededor y un teatro en su interior. Una vez instalados, viven una aventura en la que rescatan a una niña huérfana de las garras de una arpía que la torturaba constantemente.

El Palacio de Gripsholm, una bella historia contada por un Escritor para una bella Princesa, cuyo verdadero nombre era Lisa Matthias. Kurt Tucholsky nació en Berlín, Alemania, el 9 de enero de 1890 y se suicidó en 1935, seis años después de haber escrito esta narración, a los 45 años de edad. Era de origen judío, aunque renunció al judaísmo en 1914, convirtiéndose al protestantismo en 1918. Fue un demócrata de izquierda, pacifista y antimilitarista. Pidió ser enterrado en el único lugar donde fue inmensamente feliz: el Palacio de Gripsholm, en Suecia. Allí sus cenizas reposan desde 1936, bajo un roble. En su lápida pidió que escribieran: “Todo lo que es transitorio es sólo un símbolo”.

Nota al margen:
Un día de septiembre de 1911, Kurt Tucholsky, cuando era estudiante de Derecho, visitó junto con su amigo Kurt Szafransky, en Praga, a Max Brod —su autor favorito— y mejor amigo de Franz Kafka, por quien conocemos sus grandes obras, tanto en vida como después de su muerte en 1924. En esa ocasión, Franz Kafka dijo de él:
“… Es una persona formada totalmente a sus 21 años, desde su enérgico y controlado balanceo de su bastón de paseo, que le da un aire jovial, hasta el deliberado deleite y contenido de sus trabajos literarios (…) ¡Y quiere ser un abogado criminalista!”

Tu identidad, bajo control total, será obligatoria para trámites públicos y privados, sin derecho a privacidad

La nueva CURP biométrica va mucho más allá de una simple clave de identidad. Con huellas, fotografía, escaneo de iris, nacionalidad y datos personales, el registro se convertirá en una ficha digital completa y centralizada. Lo más alarmante: será obligatoria para todo tipo de trámite, público y privado.

La reforma fue aprobada en la Cámara de Diputados con 324 votos a favor. Según la ley, la CURP biométrica será indispensable para acceder a servicios de salud, bancos, transporte, registros telefónicos o vehiculares. Esto implica que ningún ciudadano podrá vivir fuera del sistema sin quedar bloqueado.

Toda esta información será almacenada y monitoreada en tiempo real por el CNI (antes CISEN), a través de la Plataforma Única de Identidad. Gobernación, la SSPC y la Guardia Nacional podrán acceder sin previo aviso. Tú no sabrás si alguien te está buscando: todo queda reservado como asunto de “seguridad nacional”.

El gobierno asegura que esta medida es para agilizar trámites y mejorar la seguridad. Pero el riesgo es evidente: vigilancia sin transparencia, acceso sin controles y privacidad anulada. ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a entregar todos nuestros datos para poder existir legalmente?

Canadá cede ante Trump por economía, gobierno canadiense retira tasa para retomar diálogo comercial con EE.UU.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció la suspensión del impuesto del 3% a las grandes tecnológicas estadounidenses, como Amazon, Apple y Google, que iba a entrar en vigor el 30 de junio. La decisión se produce tras la amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer nuevos aranceles y suspender las negociaciones comerciales con Canadá.

Trump calificó la tasa digital como un “ataque directo y flagrante” a Estados Unidos y advirtió que anunciaría medidas arancelarias en los próximos días si Ottawa no reconsideraba su postura. La presión llevó al gobierno canadiense a retirar la medida y buscar reanudar las conversaciones para alcanzar un nuevo acuerdo comercial antes del 21 de julio.

Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha adoptado una política comercial agresiva, imponiendo aranceles al acero, aluminio y automóviles, lo que ha generado tensiones con socios tradicionales como Canadá. La retirada de la tasa digital por parte de Ottawa refleja la influencia de Washington en las decisiones económicas de sus aliados.
elpais.com

Esta situación plantea interrogantes sobre la capacidad de los países para implementar políticas fiscales soberanas frente a presiones externas. ¿Hasta qué punto puede un aliado estratégico mantener su autonomía económica cuando enfrenta amenazas comerciales de su principal socio? La respuesta, por ahora, parece depender del equilibrio entre intereses nacionales y relaciones bilaterales.

Musk advierte desastre económico de Trump, el empresario criticó el plan fiscal y arancelario del presidente estadounidense

Elon Musk lanzó una dura crítica al megaproyecto presupuestal promovido por Donald Trump, calificándolo como un “desastre” para la economía de EE.UU. Según el magnate, las propuestas del presidente —basadas en recortes fiscales agresivos y aranceles elevados— podrían destruir empleos e inhibir la innovación, especialmente en sectores estratégicos como energía y tecnología.

Para Musk, aumentar impuestos a las importaciones encarecería insumos esenciales y debilitaría las cadenas productivas. “No podemos competir globalmente si ahogamos nuestras propias industrias”, afirmó el CEO de Tesla y SpaceX. La postura rompe con el vínculo pragmático que ambos empresarios mantuvieron en el pasado, y reconfigura la narrativa política del sector tecnológico.

Las declaraciones del empresario llegan en un momento clave, cuando Trump busca consolidar apoyo en el ala empresarial. Musk, que ha ganado influencia en debates sobre inteligencia artificial y transición energética, urgió a diseñar políticas públicas basadas en evidencia científica, eficiencia y sostenibilidad, no en agendas ideológicas o populistas.

Analistas señalan que este desencuentro podría anticipar un realineamiento de intereses entre la élite tecnológica y el poder político en EE.UU. La disputa Musk-Trump no solo refleja diferencias de visión económica, sino también el creciente rol que empresarios de alto perfil juegan en la arena electoral rumbo a 2026. ¿Quién definirá el futuro económico: la política tradicional o el capital innovador?

Banca mexicana bajo presión internacional

El gobierno de Estados Unidos ha puesto a tres instituciones financieras mexicanas en la mira por presunto lavado de dinero vinculado al tráfico de fentanilo. Las sanciones del Departamento del Tesoro a CIBanco, Intercam y Vector Casa de Bolsa buscan frenar el flujo financiero que alimenta el comercio ilegal con China. La advertencia llega en un tono de cooperación, pero con un trasfondo contundente.

Aunque Hacienda respondió con revisiones administrativas y sin confirmar delitos, el mensaje es claro: el sistema financiero mexicano debe cerrar filas frente a operaciones sospechosas. Las transferencias hacia empresas chinas no son pruebas definitivas, pero sí señales de alerta que podrían derivar en consecuencias legales, económicas y reputacionales mayores.

Expertos señalan que muchas empresas colaboran involuntariamente en esquemas de lavado. Sin embargo, los señalamientos obligan a la banca mexicana a revisar sus controles y mecanismos de supervisión. Este episodio, más que castigo, busca prevenir y presionar desde la diplomacia financiera. Y no es la primera vez que sucede.

La estrategia estadounidense es clara: cortar el suministro económico al crimen organizado en todos los niveles. El fentanilo, con miles de muertes a cuestas, justifica estas acciones en el discurso oficial. Lo preocupante es si México solo reacciona ante presiones externas o si asumirá el liderazgo de una fiscalización efectiva. ¿Podemos confiar en que se investigue a fondo y no quede solo en advertencias? La ciudadanía también debe vigilar qué se hace —o se deja de hacer— tras estos señalamientos.

Guardia Nacional refuerza perfil militar

La reciente reforma a la Guardia Nacional, aprobada por Morena y aliados, transforma su estructura al alinearla con la del Ejército. Entre los cambios destacan la autorización para realizar operaciones encubiertas, el uso de identidades simuladas y la posibilidad de intervenir comunicaciones, bajo orden judicial. La promesa original de un mando civil parece desdibujarse.

Los partidos de oposición alertaron sobre un riesgo de militarización, recordando que la Suprema Corte ya había restringido estas funciones en 2023 por posibles violaciones a derechos humanos. La reforma también permite que miembros de la Guardia compitan por cargos públicos, lo que abre el debate sobre la politización de fuerzas armadas.

Aunque Morena insiste en que la estrategia responde a un modelo civil, el mando operativo quedará en manos de Sedena, y el comandante será propuesto por su titular. A esto se suma que la nueva ley permite a la Guardia intervenir en delitos ambientales, ampliar sus tareas e integrar formación con enfoque de género y derechos humanos.

Más allá de los detalles técnicos, el fondo de esta reforma exige una discusión amplia. ¿Qué implica darle atribuciones militares a una institución con tareas civiles? ¿Cómo se equilibra seguridad con libertades? La participación ciudadana y el seguimiento crítico a estas decisiones son indispensables para evitar que el control se normalice sin transparencia ni consenso social.

Gobiernos estatales recortan gasto en salud

Durante 2024, los gobiernos estatales redujeron en conjunto más de 8 mil millones de pesos al sector salud, uno de los más críticos para la población. Paradójicamente, en el mismo año duplicaron el gasto en comunicación y promoción oficial. La diferencia en prioridades públicas es clara, y también alarmante.

Con un presupuesto global que superó los 3 billones de pesos, los estados tuvieron margen para decidir. Sin embargo, se destinó más dinero a campañas de imagen que al mantenimiento o mejora de hospitales. En al menos cinco entidades, el aumento en propaganda fue superior al mil por ciento respecto a lo aprobado originalmente.

Además, el pago de deuda superó a la inversión en obra pública, con más de 160 mil millones de pesos destinados al servicio de pasivos. Mientras tanto, las promesas de infraestructura se diluyen entre compromisos financieros crecientes y decisiones opacas que poco responden a necesidades ciudadanas urgentes.

Hoy la pregunta no es cuánto gastan los gobiernos, sino en qué y por qué. La salud quedó rezagada, y no por falta de recursos, sino por decisiones políticas. Como ciudadanía, urge mirar de cerca los presupuestos estatales, exigir prioridades claras y participar en la discusión sobre lo que realmente necesitamos.