dom. Feb 15th, 2026

Suben ingresos, baja desigualdad

México cerró 2024 con la menor desigualdad de ingresos desde 1984. El índice de Gini cayó a 0.402 y el ingreso promedio trimestral por hogar alcanzó los $77,864 pesos, según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos del INEGI. Esta mejora refleja una combinación de crecimiento económico, aumentos al salario mínimo y transferencias sociales.

El cambio más significativo ocurrió en el decil más pobre de la población, que vio crecer sus ingresos en 35.89%, frente a apenas 1.18% del decil más alto. Esta redistribución suaviza una brecha histórica, aunque aún persiste una gran disparidad: los más ricos ganan 16 veces más que los más pobres.

Además, los hogares reportaron menos gasto en salud y más inversión en educación, lo que podría indicar mayor acceso a servicios públicos y una visión más formativa del gasto familiar. Las remesas también siguen siendo un factor clave para los ingresos rurales.

Aunque los datos son alentadores, el debate de fondo es si esta tendencia es estructural o sólo coyuntural. ¿Se sostendrá con nuevos gobiernos o depende del modelo actual? El desafío no es solo reducir la desigualdad, sino garantizar que esa mejora llegue para quedarse.

Vallarta sale de prisión

Tras 19 años en prisión preventiva y sin sentencia, Israel Vallarta fue liberado este jueves por orden de un juez federal. Acusado de secuestro y vinculado al caso Florence Cassez, su detención en 2005 fue transmitida en televisión nacional como un montaje armado por autoridades y medios. Desde entonces, su proceso estuvo plagado de irregularidades.

El juez resolvió que Vallarta fue víctima de tortura y que las pruebas obtenidas bajo ese contexto no podían sostener su reclusión. La Fiscalía General de la República confirmó su liberación, aunque subrayó que el proceso penal continúa en curso. La defensa y organismos de derechos humanos llevan años exigiendo su liberación por violaciones al debido proceso.

Aunque el fallo no lo declara inocente, sí reconoce que mantenerlo en prisión violaba derechos fundamentales. La decisión ocurre más de una década después de que la Suprema Corte liberara a Florence Cassez por motivos similares, mientras Vallarta permanecía encarcelado sin sentencia ni juicio justo.

Este caso revive las críticas contra el uso de la prisión preventiva como castigo anticipado y la fabricación de culpables como herramienta del poder. A casi veinte años de su detención, la liberación de Vallarta obliga a cuestionar cuántas otras personas siguen atrapadas en procesos viciados por tortura, montaje y desinformación.

Privatizaciones en clave guinda

Aunque Morena se ha presentado como el gran defensor del Estado, muchas de sus decisiones más relevantes han optado por esquemas privatizadores encubiertos. La concesión del Tren Maya a la Sedena, el manejo de aeropuertos por empresas militares y las figuras de fideicomisos opacos contradicen su discurso de soberanía y justicia social. En lugar de fortalecer lo público, se está configurando un nuevo tipo de actor: el Estado comercial sin contrapesos.

Carlos J. González plantea que estas decisiones no solo reproducen la lógica neoliberal de décadas anteriores, sino que la empeoran al disfrazarla de modelo nacionalista. A diferencia de las privatizaciones clásicas —con licitaciones, reguladores y rendición de cuentas—, estas nuevas formas concentran poder económico en estructuras cerradas que no responden ni al Congreso ni a la ciudadanía. Así, lo público termina siendo inaccesible y excluyente.

Además, hay ejemplos de asociaciones con privados en zonas industriales del Corredor Interoceánico, donde empresas como Talos Energy o CPKC Railway participan con total aval del gobierno. Aunque Morena asegura que el control permanece en manos del Estado, en los hechos hay cesión de operación, beneficio y gestión. Esto complica aún más la narrativa oficial que se dice contraria al despojo y al saqueo.

Morena parece atrapada entre el pragmatismo económico y la fidelidad ideológica. Pero mientras se resuelve esa contradicción, se fortalecen estructuras que combinan poder político y control económico sin reglas claras. ¿Estamos frente a una nueva versión del viejo sistema, ahora pintado de guinda?

Red cobra doble Empresas del Tren Sonora repiten razón social

El proyecto del Tren del Corredor Interoceánico Sonora-Texas, emblema de desarrollo del sexenio, ha sido vinculado a una red de empresas que comparten razones sociales, domicilios fiscales y representantes legales, según una investigación de El Universal. Esta estructura permite que distintas constructoras facturen por separado, aunque operen como una sola, lo que apunta a un posible esquema de simulación de competencia y fragmentación de contratos públicos.
Los documentos revisados revelan al menos seis empresas vinculadas con patrones idénticos en sus registros oficiales. Algunas de estas, como Construcciones y Transportes Dusa, han sido sancionadas por irregularidades en otras obras, pero aun así fueron beneficiadas con contratos en el megaproyecto. La asignación de estos convenios se ha hecho mediante invitación restringida, sin concurso abierto ni supervisión ciudadana, lo cual debilita los mecanismos de rendición de cuentas.
También se detectó que estas compañías tienen presencia simultánea en estados como Baja California y Sinaloa, donde ya operaban bajo esquemas similares. En conjunto, han obtenido millones en recursos públicos a través del Fondo Nacional de Infraestructura. El patrón, sin ser ilegal per se, sí revela un uso cuestionable del dinero público y una falta de control por parte del gobierno federal.
El caso plantea una duda esencial: ¿estamos ante una obra de progreso o frente a un modelo sofisticado de desvío institucional? Si el Tren de Sonora quiere ser símbolo de futuro, primero debe desmontar sus rieles de opacidad. La transparencia no puede ser opcional en proyectos de esta magnitud.

Lujo morenista contradice austeridad Viajes, hoteles y clubes chocan con discurso de la 4T

La semana cerró con una nueva grieta en el discurso de “austeridad republicana” que Morena presume como sello de identidad. Fotos y videos de Andrés Manuel López Beltrán —hijo del expresidente— en un hotel de cinco estrellas en Tokio, así como de Ricardo Monreal desayunando en el exclusivo Rosewood Villa Magna de Madrid, reavivaron las denuncias de incongruencia interna. Los lineamientos éticos avalados en mayo exigen evitar primera clase, turismo de lujo y “signos de ostentación”. Sin embargo, los protagonistas de la llamada transformación decidieron vacacionar sin reparar en la imagen que proyectan a un electorado golpeado por la desigualdad.

La presidenta Claudia Sheinbaum reaccionó con un recordatorio público: “Tenemos responsabilidad política; el poder se ejerce con humildad”. Luisa María Alcalde, líder de Morena, justificó que los viajes “se pagan con recursos personales”, aunque admitió que exhibir lujos erosiona la credibilidad del movimiento. Para el politólogo Javier Rosiles, el problema no es salir del país, sino el contraste entre la narrativa de cercanía con “el pueblo” y los gastos que la mayoría no puede costear.

La oposición aprovechó el tropiezo. Legisladores del PAN y PRI acusaron “hipocresía” y señalaron que, mientras escasean medicinas y programas sociales sufren recortes, la élite guinda disfruta restaurantes donde una botella cuesta más que un salario anual. Analistas como José Antonio Crespo advierten que el episodio revela un populismo que habla de pobreza mientras consolida una nueva clase privilegiada.

El reto para Morena no es solo disciplinar a sus cuadros, sino demostrar que la austeridad es más que propaganda. De lo contrario, la frase “no somos iguales” podría convertirse en bumerán electoral en 2027.

¿Órganos por libertad condicional? Propuesta carcelaria abre dilema ético nacional

Una iniciativa en Massachusetts desató controversia al plantear que personas presas pudieran reducir su condena si aceptaban donar órganos o médula ósea. Aunque fue descartada, evidenció cómo el sistema penal estadounidense busca soluciones desesperadas para una crisis de salud pública. La posibilidad de intercambiar tiempo de libertad por partes del cuerpo generó rechazo inmediato entre organizaciones médicas y de derechos humanos.

Los defensores argumentaban que la propuesta era voluntaria y beneficiaba tanto a los donantes como a los pacientes en lista de espera. Sin embargo, expertos señalaron que el consentimiento en prisión está viciado por la coerción del encierro. Además, el acceso desigual a atención médica complica aún más la capacidad real de decidir libremente dentro de una celda.

El caso expuso una lógica preocupante: en lugar de reformar el sistema de salud o incentivar donaciones de manera ética, se recurre a la población más marginada para resolver un problema estructural. El riesgo de explotación y de institucionalizar un “mercado carcelario” de órganos no es menor.

Este debate no solo interpela a Estados Unidos, sino a todos los países donde el sistema penitenciario se entrelaza con desigualdad, racismo y precariedad. ¿Es ético ofrecer beneficios legales a cambio de un órgano? ¿O estamos normalizando una forma de trueque biológico que deshumaniza? La discusión apenas comienza.

Migrantes ganan más, aunque son menos

Entre 2015 y 2024, la masa salarial de los trabajadores mexicanos en Estados Unidos aumentó de 226 mil 842 millones de dólares a 373 mil 726 millones, es decir, un incremento del 64.8%. De acuerdo con el Foro de Remesas de América Latina, el alza se explica principalmente por mejores remuneraciones, no por un aumento en el número de migrantes. De hecho, la mayoría del crecimiento se originó por salarios más altos y solo una décima parte por mayor empleo.

A pesar de la caída en el número de migrantes mexicanos en Estados Unidos —que desde 2014 se ha reducido en más de 796 mil personas—, las remesas han crecido significativamente. Según el Banco de México, entre 2014 y 2024, el envío de dinero a México aumentó un 155%, al pasar de 25 mil a 64 mil millones de dólares anuales.

Los datos del Cemla indican que actualmente hay 7.3 millones de trabajadores mexicanos en Estados Unidos, apenas 186 mil más que en 2007. Sin embargo, se observa una transformación en la composición por género: mientras que el número de hombres ha bajado ligeramente, el de mujeres trabajadoras ha crecido casi 9% en una década.

Esta tendencia refleja un mercado laboral más cerrado para los mexicanos, pero con salarios más altos. Aunque la migración neta se ha desacelerado, las remesas continúan creciendo como fuente vital de ingreso para millones de familias en México.

Justicia para Irma Gobierno promete castigo, crimen sacude a la población

El caso de Irma Hernández, maestra jubilada y taxista asesinada en Veracruz, ha desatado indignación nacional. La mujer fue secuestrada el 18 de julio y apareció días después sin vida, luego de que se difundiera un video donde, de rodillas y rodeada de hombres armados, pedía a sus compañeros taxistas pagar “la cuota”. Las autoridades detuvieron a dos presuntos responsables.

La presidenta Sheinbaum prometió que no habrá impunidad. Sin embargo, evadió pronunciarse sobre la brutalidad del crimen y pidió esperar a que la fiscalía aclare los hechos. Aseguró que existe una estrategia contra la extorsión “que está dando resultados”, aunque el asesinato evidenció que los cobros del crimen organizado siguen imponiéndose en zonas controladas por grupos armados.

La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, llamó a denunciar los intentos de extorsión, mientras la fiscalía confirmó que Irma falleció tras un infarto provocado por agresiones. En el operativo se aseguraron armas, drogas y celulares, pero no se ha confirmado si hay más órdenes de aprehensión contra integrantes del grupo criminal.

El asesinato de Irma revive el debate sobre la violencia estructural en el transporte público y la inseguridad cotidiana. Organizaciones civiles y legisladores han acusado que el gobierno ignoró los riesgos que enfrentan conductores en zonas dominadas por el crimen. La respuesta institucional, hasta ahora, parece insuficiente.

Los espacios humanos

“El espacio de la naturaleza se aleja, un horizonte que queda detrás para los que vuelven su mirada. […] cada sociedad (en consecuencia, cada modo de producción con las diversidades que engloba, las sociedades particulares donde se reconoce el concepto general) produce un espacio, su espacio.”
— Henri Lefebvre, La producción del espacio

Del espacio compartido al espacio humano
El espacio se transformó simbólicamente cuando pasó de ser un lugar cambiante dependiendo de los animales, la caza, el clima; es decir, cuando los humanos cohabitábamos con los otros animales y las especificidades geográficas y materiales del entorno cambiante, a un espacio fijo, un espacio como lo piensa Heidegger, un lugar desbrozado, modificado por nuestros límites, limpiado de todo lo que molesta a nuestra seguridad y a la organización colectiva. El espacio empieza a ser fijo y exclusivamente humano. Surgen los espacios cerrados, el límite de la propiedad colectiva y al final, inevitablemente, la propiedad privada.

La arquitectura y la separación simbólica de la naturaleza
La arquitectura se transformará de cuasi-monolitos símiles de montañas, una arquitectura vertida hacia el exterior, conviviendo y compitiendo con las características materiales del “entorno”: montañas, lagos, ríos. Ese “entorno”, ese concepto de lo que está “afuera”, alrededor, fuera del límite de lo seguro y ordenado según las necesidades humanas, se refleja en su arquitectura que ya podemos denominarla humana, pero que en el fondo responde a nuestra simbólica separación de la naturaleza. Simbólica porque simplemente seguimos dentro de ella, somos esa naturaleza. Pero al inicio las separaciones no son tan radicales sino hasta el momento en que se piensa en una ciudad amurallada que busca mantener el orden adentro y el desorden y enemigos afuera.

La aparición del otro como amenaza
El enemigo pasó de ser la “naturaleza” a ser los “otros”. La otredad ya no es solo lo no-humano, sino también los otros humanos (bárbaros, salvajes, incivilizados, de otra “raza”, otro color, otra cultura, otra religión). La ciudad se convierte en fortaleza, surge la arquitectura militar que amuralla, piensa en flujos de hombres-armas y máquinas destructoras. El centro de la ciudad se diseña ahora como una fortaleza dentro de la fortaleza, donde vivirá un centro-esencia emanador que se constituirá tanto en fuerza militar como simbólica. Esto resulta en una paradoja: el poder ordenador humano requiere de múltiples capas protectoras, lo cual revela su fragilidad.

La reducción de lo común y la exaltación del espacio privado
En estos nuevos espacios sociales nombrados ciudades, los espacios de convivencia e intercambio subjetivo se reducen hasta al final desaparecer (de la plaza pública al centro comercial que es privado) y el símbolo máximo arquitectónico es el espacio individual privado que deberá ser lo más grande y estéticamente llamativo posible. Castillos y jardines enormes rodeándolos sintetizan el triunfo de lo humano sobre el espacio “natural”, sobre los espacios de los otros, sobre los demás órdenes simbólicos, contra la barbarie. Suspirar por el espacio privado y su literal grandeza expandida hacia el cielo y hacia las cuatro direcciones empieza a dominar la estética del paisaje y el arte. El espacio-posesión absoluta se impone y domina nuestra sociedad que ya no es sociedad, sino organización de lo privado. ¿Privado de qué? De lo común, de lo que no es en beneficio de unos pocos.

El espacio del arte: límite, representación y fuga temporal
El espacio del arte, como lo entendemos en occidente, solo es visible bajo nuestras estructuras de orden y este necesita el límite: el del marco, el de la tela o madera o pared de la pintura, el de la ciudad para la arquitectura que a su vez creará subdivisiones de ese espacio, límites dentro de los límites. Los subespacios urbanos de la arquitectura son el límite de la escultura que a su vez crea formas-fijas que paradójicamente buscan romper el único límite ineludible que es el de la temporalidad. Lo fijo y los límites son hijos e hijas de nuestra perpetua búsqueda de escapar a la muerte, al límite temporal que esta nos impone.

El arte como exploración de lo ilimitado
Pero no todo es nihilismo y neurosis angustiosas, como diría Freud, sino que también contamos con el arte. Este, además de cumplir sintetizar-simbolizar nuestras obsesiones de orden (que terminan siendo un orden ideal, imposible, conflictivo), es también un explorador incansable de las fronteras (esas líneas que nunca son visibles) y de lo que está “afuera” (y de ahí su vínculo con el conocimiento) y, por tanto, de lo sin límite y también por ello mismo del inexorable límite temporal, que es la cualidad esencial de la vida. Y esas búsquedas, exploraciones, aventuras, exposiciones a la otredad han sucedido en todos los tiempos y las más de las veces a contracorriente, en los márgenes de la cultura hegemónica de las diferentes épocas y espacios.

Lo común, lo marginal y el arte como apertura al mundo
Estas aperturas a lo móvil, lo ilimitado, lo temporal, lo cambiante, lo destructivo, lo destruido, lo deforme, lo no hegemónico, lo no normativo, han existido siempre, pero parecen más evidentes, más visibles, más grandes y numerosas a partir del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Siempre han existido sabios plásticos, intelectuales, poetas que producen arquitecturas endebles y colectivas que y continúan el viejo proyecto de la vida que es el de permanecer en el mundo. Cierta parte del arte da cuenta que el mundo de “afuera” de lo humano es más creativo, extraño e increíble que nuestras más refinadas representaciones que buscan sustituirlo. Esas producciones no las hallamos claramente en la vieja historia del arte, ni de la filosofía, ni de la ciencia. Hay que salir a buscarlas en los lugares más comunes y cercanos lejos del museo, la galería, la feria y las subastas.

Con respecto a esta posibilidad del arte y para concluir es realmente contundente y poética la sentencia de Konrad Fiedler, un poco conocido teórico del arte, que dice:
“La fantasía invoca lo remoto mirando a su alrededor y en el espacio más reducido produce como por encanto la plenitud de la vida oculta al sentido embotado. Que el hombre perciba la apariencia visible de las cosas —que había aceptado como sencilla y clara— en su infinita riqueza y oscilante confusión es una de las intuiciones que permiten entrar en una esfera superior de existencia espiritual. La actividad artística comienza cuando el hombre se ve enfrentado al mundo como algo infinitamente enigmático en su apariencia visible, donde, impulsado por una necesidad interna se apodera espiritualmente de la confusa masa de lo visible y la convierte en existencia configurada.”
— Konrad Fiedler, Escritos sobre arte

Senado evita debate sobre vínculos criminales

Morena evitó que se discutiera en el Congreso el caso de Hernán Bermúdez Requena, exjefe policiaco acusado de liderar una célula del CJNG en Tabasco, y nombrado por Adán Augusto López durante su gestión como gobernador. Aunque la oposición intentó incluir el tema en la agenda política, la mayoría oficialista y sus aliados bloquearon todo intento de debate.

Mientras el Senado esquivaba el tema, el gabinete de seguridad de Sheinbaum anunciaba la captura de Ulises “N”, alias El Pinto, considerado el número dos de La Barredora. Su detención refuerza los vínculos del grupo con la estructura que lideró Bermúdez y pone presión sobre el actual coordinador de Morena en el Senado, Adán Augusto, quien sigue sin pronunciarse.

El senador apareció brevemente en el pleno, acompañado de muestras de respaldo de su bancada. Tras intercambiar palabras con Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, la posibilidad de debatir públicamente el tema quedó sepultada. López abandonó el recinto por una puerta lateral, sin dar declaraciones a la prensa.

Con esta estrategia, Morena ha evitado por ahora una crisis política mayor, pero la creciente presión pública y los avances de las autoridades federales contra La Barredora podrían volver insostenible el silencio. El caso pone a prueba el discurso de regeneración y legalidad de la 4T ante uno de sus cuadros más cercanos.