dom. Feb 15th, 2026

Llamado urgente Ricardo Monreal tomo la Palabra para calmar la sesión tras el desorden de San Lázaro

El arranque de septiembre expuso choques en la Cámara de Diputados, divisiones internas en Morena y tensiones políticas que alcanzaron hasta el primer Informe de gobierno. Disputas por cargos internos traban acuerdos y evidencian tensiones entre Dolores Padierna y Gabriela Jiménez. Fernández Noroña arremete contra Sergio Gutiérrez y critica trato preferente al PRI en pleno debate. La cúpula de Morena quedó relegada en el informe, detrás incluso de magistrados del Tribunal Electoral

Mi familia y otros animales, novela autobiográfica del escritor británico Gerard Durrell

Para Gerald Durrell no sería nada fácil ser el hermano menor del gran escritor Lawrence Durrell y escribir magníficamente al mismo tiempo que ser una eminencia en zoología. En realidad, pudo haber sido escritor o poeta y estudiar a los animales con toda propiedad y cariño; pudo haber sido astronauta o filósofo, lo que le viniera en gana: era un genio. A la edad de 11 años escribió el siguiente poema, enviado por el asombrado Larry Durrell al atónito Henry Miller.

                                                         muerte

Sobre un montículo yace
un niño,
y un arroyo pasa
tintinando.
en torno a él se yerguen lirios
morados,
como para resguardar el ojo de
la muerte
que siempre toma
desprevenida a la gente
y la hace arar el suelo.

                      Los rododendros espiaban
                      al niño que contaba ovejas.

                      El horror se esparce
                      el niño muere

                      Pero la muerte misma no se ve

Este poema se publicó en The Booster, revista que editaban alegres y desparpajados, Henry Miller, Anaïs Nin, Alfred Perlés, Lawrence Durrell y demás tribu, en los años 30, en París.

Con el tiempo Gerald Durrell (Gerry) se convirtió en uno de los grandes zoólogos de nuestra época quien se dedicó a conservar especies de animales en peligro de extinción de todo el mundo y a crear zoológicos de gran categoría. Sin embargo, en este libro de relatos se vislumbra su gran vocación de escritor y su amor a todos los animales de la Tierra, incluida su propia familia; habitando una especie de paraíso terrenal que es la Isla de Corfú en Grecia. Sobre todo, el autor da cuenta del estudio de la especie de animal más importante sobre la faz de la Tierra: el ser humano y qué mejor estudio que examinar a su propia familia.

Mi familia y otros animales es la ópera buffa que, además de divertir, muestra una incisiva mirada zoológica, psicológica y científica, sobre los habitantes de Corfú, envuelta, con gran énfasis, en la familia del autor que es de una peculiaridad extrema: Larry siempre con sus libros y tratando de escribir su primera novela: The Black Book; y Margo, la única hermana, quien nunca olvida sus afeites para la cara ni sus dietas; Lesly cuyo espíritu pendenciero y combativo duerme con sus armas bajo la almohada: escopetas, revólveres y pistolas de diferentes calibres; y Louis, la madre de los Durrell a quien se le rinde tributo como una de las mejores madres que han existido en la literatura: cariñosa, comprensiva y siempre solidaria con sus hijos sin importar las consecuencias.

El autor hace gala de una magistral memoria proustiana y logra retratar y al mismo tiempo, dejar afuera, la mitificación de los grandes escritores como su hermano Lawrence Durrell: “Larry caminaba rápidamente, con la cabeza erguida y en el rostro tal expresión de soberano desdén que su diminuto tamaño pasaba inadvertido”. Para Gerald, su ilustre hermano a pesar de ser un gran escritor, no dejaba de ser un papanatas insoportable, muchas veces, debido a que representaba a su padre muerto. En ese entonces Larry contaba con 23 años cuando Gerry tenía apenas 10.

Para el zoólogo en ciernes, el mundo animal de la isla: perros, urracas, autillos, tortugas, salamanquesas, no le merecía menor afecto y estudio que el de su familia y amigos: El Hombre de las cetonias; Spiro el maravilloso chofer griego; Teodoro Stefany, su mentor, científico, sabio, médico de la familia y de la isla; el hombre de los pájaros y otros.

Mi Familia y otros animales es el recuento de un Noé moderno sobre una isla y sus habitantes quien santifica y reconoce con mucho sentido del humor a toda la creación, pero sobre todo a la naturaleza humana.

Los espacios humanos

“El espacio de la naturaleza se aleja, un horizonte que queda detrás para los que vuelven su mirada. […] cada sociedad (en consecuencia, cada modo de producción con las diversidades que engloba, las sociedades particulares donde se reconoce el concepto general) produce un espacio, su espacio.”
— Henri Lefebvre, La producción del espacio
Del espacio compartido al espacio humano
El espacio se transformó simbólicamente cuando paso de ser un lugar cambiante dependiendo de los animales, la caza, el clima, es decir, cuando los humanos cohabitábamos con los otros animales y las especificidades geográficas y materiales del entorno cambiante, a un espacio fijo, un espacio como lo piensa Heidegger, un lugar desbrozado, modificado por nuestros límites, limpiado de todo lo que molesta a nuestra seguridad y a la organización colectiva. El espacio empieza a ser fijo y exclusivamente humano. Surgen los espacios cerrados, el límite de la propiedad colectiva y al final, inevitablemente, la propiedad privada.
La arquitectura y la separación simbólica de la naturaleza
La arquitectura se transformará de cuasi-monolitos símiles de montañas, una arquitectura vertida hacia el exterior, conviviendo y compitiendo con las características materiales del “entorno”: montañas, lagos, ríos. Ese “entorno”, ese concepto de lo que está “afuera”, alrededor, fuera del límite de lo seguro y ordenado según las necesidades humanas, se refleja en su arquitectura que ya podemos denominarla humana, pero que en el fondo responde a nuestra simbólica separación de la naturaleza. Simbólica porque simplemente seguimos dentro de ella, somos esa naturaleza. Pero al inicio las separaciones no son tan radicales sino hasta el momento en que se piensa en una ciudad amurallada que busca mantener el orden adentro y el desorden y enemigos afuera.
La aparición del otro como amenaza
El enemigo pasó de ser la “naturaleza” a ser los “otros”. La otredad ya no es solo lo no-humano, sino también los otros humanos (bárbaros, salvajes, incivilizados, de otra “raza”, otro color, otra cultura, otra religión). La ciudad se convierte en fortaleza, surge la arquitectura militar que amuralla, piensa en flujos de hombres-armas y máquinas destructoras. El centro de la ciudad se diseña ahora como una fortaleza dentro de la fortaleza, donde vivirá un centro-esencia emanador que se constituirá tanto en fuerza militar como simbólica. Esto resulta en una paradoja: el poder ordenador humano requiere de múltiples capas protectoras, lo cual revela su fragilidad.
La reducción de lo común y la exaltación del espacio privado
En estos nuevos espacios sociales nombrados ciudades, los espacios de convivencia e intercambio subjetivo se reducen hasta al final desaparecer (de la plaza pública al centro comercial que es privado) y el símbolo máximo arquitectónico es el espacio individual privado que deberá ser lo más grande y estéticamente llamativo posible. Castillos y jardines enormes rodeándolos sintetizan el triunfo de lo humano sobre el espacio “natural”, sobre los espacios de los otros, sobre los demás órdenes simbólicos, contra la barbarie. Suspirar por el espacio privado y su literal grandeza expandida hacia el cielo y hacia las cuatro direcciones empieza a dominar la estética del paisaje y el arte. El espacio-posesión absoluta se impone y domina nuestra sociedad que ya no es sociedad, sino organización de lo privado. ¿Privado de qué? De lo común, de lo que no es en beneficio de unos pocos.
El espacio del arte: límite, representación y fuga temporal
El espacio del arte, como lo entendemos en occidente, solo es visible bajo nuestras estructuras de orden y este necesita el límite: el del marco, el de la tela o madera o pared de la pintura, el de la ciudad para la arquitectura que a su vez creará subdivisiones de ese espacio, límites dentro de los límites. Los subespacios urbanos de la arquitectura son el límite de la escultura que a su vez crea formas-fijas que paradójicamente buscan romper el único límite ineludible que es el de la temporalidad. Lo fijo y los límites son hijos e hijas de nuestra perpetua búsqueda de escapar a la muerte, al límite temporal que esta nos impone.
El arte como exploración de lo ilimitado
Pero no todo es nihilismo y neurosis angustiosas, como diría Freud, sino que también contamos con el arte. Este, además de cumplir sintetizar-simbolizar nuestras obsesiones de orden (que terminan siendo un orden ideal, imposible, conflictivo), es también un explorador incansable de las fronteras (esas líneas que nunca son visibles) y de lo que está “afuera” (y de ahí su vínculo con el conocimiento) y, por tanto, de lo sin límite y también por ello mismo del inexorable límite temporal, que es la cualidad esencial de la vida. Y esas búsquedas, exploraciones, aventuras, exposiciones a la otredad han sucedido en todos los tiempos y las más de las veces a contracorriente, en los márgenes de la cultura hegemónica de las diferentes épocas y espacios.
Lo común, lo marginal y el arte como apertura al mundo
Estas aperturas a lo móvil, lo ilimitado, lo temporal, lo cambiante, lo destructivo, lo destruido, lo deforme, lo no hegemónico, lo no normativo, han existido siempre, pero parecen más evidentes, más visibles, más grandes y numerosas a partir del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Siempre han existido sabios plásticos, intelectuales, poetas que producen arquitecturas endebles y colectivas que y continúan el viejo proyecto de la vida que es el de permanecer en el mundo. Cierta parte del arte da cuenta que el mundo de “afuera” de lo humano es más creativo, extraño e increíble que nuestras más refinadas representaciones que buscan sustituirlo. Esas producciones no las hallamos claramente en la vieja historia del arte, ni de la filosofía, ni de la ciencia. Hay que salir a buscarlas en los lugares más comunes y cercanos lejos del museo, la galería, la feria y las subastas.
Con respecto a esta posibilidad del arte y para concluir es realmente contundente y poética la sentencia de Konrad Fiedler, un poco conocido teórico del arte, que dice:
“La fantasía invoca lo remoto mirando a su alrededor y en el espacio más reducido produce como por encanto la plenitud de la vida oculta al sentido embotado. Que el hombre perciba la apariencia visible de las cosas —que había aceptado como sencilla y clara— en su infinita riqueza y oscilante confusión es una de las intuiciones que permiten entrar en una esfera superior de existencia espiritual. La actividad artística comienza cuando el hombre se ve enfrentado al mundo como algo infinitamente enigmático en su apariencia visible, donde, impulsado por una necesidad interna se apodera espiritualmente de la confusa masa de lo visible y la convierte en existencia configurada.”
— Konrad Fiedler, Escritos sobre arte

México, bajo presión de Estados Unidos

La declaración de culpabilidad de Ismael “El Mayo” Zambada en una corte de Brooklyn abre un capítulo delicado para México. En su confesión, el capo reconoció haber corrompido policías, militares y políticos durante décadas, trazando un escenario devastador que amenaza con salpicar a múltiples figuras del sistema político. La narrativa, presentada por el juez Brian Cogan, coloca al país en la incómoda posición de estar bajo escrutinio internacional.

El origen de esta estrategia remite al “modelo García Luna”: juicios mediáticos que, más allá de pruebas sólidas, buscan evidenciar las redes de complicidad que permitieron a los cárteles crecer. La DEA, bajo el liderazgo de Terrance Cole, retoma líneas de investigación congeladas años atrás y promete que “el trabajo con México no ha terminado”. La alusión directa a políticos de alto nivel anticipa un forcejeo bilateral.

Claudia Sheinbaum, aunque ajena a vínculos criminales, enfrenta el reto de gobernar en medio de revelaciones que podrían golpear no sólo a sus adversarios, sino a integrantes de su propio movimiento. Minimizar los dichos de Zambada parece insuficiente, pues Washington prepara un proceso de largo alcance que podría reconfigurar la narrativa sobre la corrupción en México.

El riesgo es evidente: si antes se celebraba que testigos dudosos acusaran a García Luna, ahora esas mismas herramientas podrían volverse contra personajes cercanos al régimen. La presidenta deberá decidir entre confrontar a Estados Unidos o aceptar que el “modelo anti-impunidad” se instale en México. En ambos casos, el banquillo de los acusados ya está listo.

Superman 2025 y Superboys de Malegaon 2024

Actualmente existen dos supermanes en las pantallas: uno en las pantallas grandes de los cines y viene directamente del cielo, desde allá arriba, desde Kriptón, y el otro llega desde allá abajo, desde Malegaon en la India y vive en el Streaming. El primero nace y se reproduce en Hollywood, el segundo por primera vez aparece, pero no en Bollywood, sino en Malegaon: una pequeña ciudad pobre en el estado de Maharashtra, en la India.

El Superman de Hollywood fue dirigida y escrita por James Gunn y protagonizada en los roles principales por David Corenswet como Clark Kent/Superman, Rachel Brosnahan como Lois Lane y Nicholas Hoult como Lex Luthor y es hablada en idioma inglés.

El Superman que no es ni de Bollywood fue escrita por Varun Grover y dirigida por Reema Kagti y protagonizada en los roles principales por Shashank Arora como Superman, Manjiri Pupala como Lois Lane y Vineet Kumar Singh como Lex Lutor y es hablada en idioma hindi.

La película dirigida por James Gunn tuvo un costo de 350 millones de dólares. En cambio, la película dirigida por Reema Kagti tuvo un costo de 20 millones de rupias equivalente a casi 230 mil dólares.

En ambos filmes Superman es un ser de otro mundo que llega a la tierra: el primero en una nave espacial, el segundo en una cámara de neumático de automóvil (ese Superman no sabe nadar). Los dos son muy apegados a la justicia y bastante ingenuos. Los terrícolas siempre los engañan y nunca dejan de ser héroes del pueblo, a pesar de todo.

Lo más impresionante en las dos películas es que la AMISTAD, véase AMOR, está por encima de todo. En la historia hollywoodense Superman recibe varias derrotas y su novia Lois Lane le proporciona ayuda vital junto con Metmorfo, Mr. Terrific y Hawkgirl, inclusive de su perro Kriptón.

En cambio, el AMOR y la AMISTAD de los Súper boys de Malegaon da comienzo con la preparación del filme en la realidad dentro de la ficción, pues está inspirada en un documental de 2008: Superman de Malegaon, donde Shafique, el amigo de todos ellos y quien siempre quiso ser actor le diagnosticaron cáncer. Es entonces cuando se terminan las controversias entre el escritor/guionista y el director del filme para hacer Cine teniendo como base la amistad por el amigo obrero a quien le diagnosticaron esa enfermedad terminal.

Está comprobado que algunas veces la amistad se encuentra por encima de los prejuicios, del odio, de la envidia o del egoísmo y que también puede romper las barreras del idioma o las de la idiosincrasia.

Superman es el héroe del pueblo que está dispuesto y tiene la fuerza para enfrentarse y derrotar a la maldad donde quiera que se encuentre, ya sea en una dimensión desconocida por los humanos, en un planeta lejano o en un pueblo musulmán y pobre de la India.

Así, los creadores de Cine, pobres o ricos, tienen en común que, a fin de cuentas, quieren hacer justicia, aunque sea en la ficción y que es posible conmover el corazón humano mirando al mundo a través de los ojos de los niños.

Superman, siempre será el héroe por antonomasia: un ser de los que ya no existen que busca la verdad y la justicia; que protege a los desvalidos y que es amante de la paz tan necesaria en este tiempo. No obstante, las grandes actuaciones tanto de David Corenswet como de Shashank Arora siempre extrañaremos a Chritopher Reeve.

Banxico llega a cien años debilitado

El Banco de México cumple cien años convertido en una sombra de lo que representó durante décadas. Sin foros públicos ni ceremonias que reconozcan su legado, la conmemoración quedó reducida a actos privados en la capital, con exclusión deliberada de exgobernadores y figuras clave de su historia. En contraste, la Reserva Federal conmemora sus momentos críticos bajo el escrutinio global y defendiendo su independencia frente a las presiones políticas.

El silencio de Banxico es reflejo de un debilitamiento institucional. La gobernadora Victoria Rodríguez confunde austeridad con irrelevancia, y sobriedad con ausencia de discurso. En lugar de reforzar la legitimidad del banco central en un entorno económico incierto, la discreción erosiona la confianza pública en una institución que fue referente de estabilidad y autonomía en América Latina.

La exclusión de la memoria institucional plantea un dilema. ¿Se busca reescribir la historia a partir de 2021, ignorando los logros que construyeron autonomía y profesionalismo? El riesgo es alto: los mercados perciben decisiones condicionadas por afinidades políticas más que por análisis técnico, y un banco central sometido a la narrativa presidencial carece del prestigio que lo blindaba.

Celebrar un centenario no es protocolo vacío. Es recordar que la autonomía monetaria sostiene la estabilidad de precios y protege el poder adquisitivo. Callar en esta fecha es renunciar a la relevancia, aceptar la mediocridad y rendirse frente al poder político. Banxico llega a sus 100 años debilitado, y la pregunta es si podrá resistir otro siglo bajo estas condiciones.

Sheinbaum desmiente acuerdo con la DEA

Claudia Sheinbaum rompió su ritual matutino para desmentir un supuesto acuerdo con la DEA, después de que la agencia anunció el “Proyecto Portero” para capacitar policías mexicanos en Texas. La presidenta negó cualquier pacto, aunque el comunicado estadounidense habló de una “iniciativa bilateral audaz”. El choque dejó en evidencia las tensiones en seguridad entre ambos países.

La respuesta mexicana parecía más dirigida a Andrés Manuel López Obrador que a Washington. El expresidente, marcado por su enemistad con la DEA tras el caso Cienfuegos y por investigaciones que vincularon campañas políticas con dinero del narco, es un actor incómodo. Para Sheinbaum, mantenerlo tranquilo es parte del frágil equilibrio político.

Al mismo tiempo, la presidenta ha girado en sentido contrario a su antecesor, reforzando la cooperación bilateral contra el crimen organizado y el tráfico de fentanilo. Estados Unidos ha destacado avances en disrupción financiera, migración y seguridad fronteriza, logros que fortalecen la relación y permiten cuidar el comercio bilateral, vital para la economía mexicana.

El dilema es claro: Sheinbaum debe sostener una política de seguridad que agrade a la Casa Blanca, sin traicionar la narrativa de su mentor. La DEA representa un límite simbólico y político. El futuro dirá si puede mantener este delicado equilibrio sin fracturar ni la relación con Washington ni la lealtad a López Obrador.

México rechaza tropas extranjeras

La historia mexicana está marcada por la pérdida de la mitad de su territorio en 1848 frente a Estados Unidos. Esa memoria colectiva explica la hipersensibilidad nacional a cualquier sugerencia de intervención militar extranjera. Para los mexicanos, cualquier operación unilateral de Washington sería percibida como traición y provocaría un rechazo casi unánime en la sociedad.

El reciente reportaje de The New York Times sobre una orden firmada por Donald Trump para autorizar operaciones militares contra cárteles en América Latina encendió alarmas. La propia presidenta Claudia Sheinbaum respondió con contundencia: “Estados Unidos no va a venir a México con los militares. Eso está absolutamente descartado”. La defensa de la soberanía es condición de supervivencia política para cualquier mandatario.

El contraste es evidente. Mientras Trump presume de que México hace lo que “se le dice” y destaca la reducción de cruces fronterizos, el gobierno mexicano marca una línea roja infranqueable: la presencia de tropas extranjeras en suelo nacional. La cooperación bilateral se limita al control migratorio, pero no se extiende al terreno militar.

El verdadero reto, sin embargo, sigue siendo interno. Zonas dominadas por cárteles, policías debilitadas y la herencia de la política de “abrazos, no balazos” complican el panorama. La soberanía es irrenunciable, pero también lo es la urgencia de una estrategia eficaz contra el crimen organizado. La pregunta persiste: ¿puede México sostener solo esta batalla sin ceder soberanía ni capacidad frente a los cárteles?

El Nobel que sueña Trump

Donald Trump, en su faceta de “negociador”, presume haber llevado a Vladímir Putin de vuelta a una cumbre internacional, pese a las sanciones, acusaciones y el aislamiento que lo acompañan desde la invasión a Ucrania. El encuentro, más simbólico que efectivo, otorgó al mandatario ruso la foto de legitimidad que buscaba desde hace años.

Sin avances claros hacia un alto al fuego ni concesiones de fondo, la jugada de Trump parece más un ejercicio de propaganda que una construcción real de paz. Aun así, el expresidente estadounidense se presenta como el arquitecto de un proceso en el que promete trilaterales con Zelenski y Putin, aunque las condiciones en torno al Donbás parecen imposibles de reconciliar.

En este escenario, Trump se autoproclama pacifista y alimenta su aspiración al Premio Nobel de la Paz. Paradójicamente, es el mismo líder que multiplicó los conflictos comerciales con aranceles y que desprecia las reglas tradicionales de la diplomacia internacional. Sin embargo, su narrativa encuentra eco en aliados dispuestos a validar sus gestos escénicos.

Lo sorprendente es que países como Israel y Pakistán ya lo han postulado formalmente. El mundo, en su desequilibrio actual, parece dispuesto a premiar la teatralidad por encima de los logros. La discusión es inevitable: ¿la paz se construye con diplomacia real o con la propaganda de un hombre que busca perpetuar su propia estatua en vida?

México sin estrategia contra desapariciones

El número de personas desaparecidas en México sigue en aumento: 24 mil 352 casos en 2022, 31 mil 367 en 2023 y más de 33 mil en 2024. En lo que va de 2025 ya se reportan 7 mil 684, de los cuales 196 fueron localizados sin vida. Sin embargo, especialistas advierten que no existen políticas públicas de prevención ni de búsqueda eficaces para enfrentar la crisis.

Académicos como Ernesto López Portillo sostienen que la militarización ha fracasado y, en algunos casos, incrementado la violencia. Señalan que el Estado carece de profesionales capacitados, tecnología y protocolos para atender el delito, mientras la crisis forense acumula más de 72 mil restos humanos sin identificar en todo el país.

A esta falta de políticas se suma lo que llaman un régimen macrocriminal: la operación conjunta de grupos delictivos con agentes estatales. Esto agrava el problema y perpetúa la impunidad, mientras las víctimas y sus familias quedan sin respaldo. La ausencia de una estrategia integral de prevención refleja un Estado desvinculado de las mejores prácticas internacionales.

Organizaciones y académicos subrayan la urgencia de incluir la prevención de desapariciones en el Plan Nacional de Desarrollo, con alertas tempranas y búsqueda inmediata. También advierten que los jóvenes son las principales víctimas. La discusión es inevitable: ¿puede hablarse de democracia plena cuando miles de ciudadanos desaparecen cada año sin que el Estado garantice verdad ni justicia?