El gobierno de José Antonio Kast no realizará una ceremonia oficial por el 53 aniversario del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 que derrocó al presidente Salvador Allende. Será la primera vez desde el regreso de Chile a la democracia en 1990 que el Ejecutivo no organice un acto para recordar el golpe y las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Kast confirmó que continuará con su agenda en distintas regiones y descartó cualquier ceremonia gubernamental. El presidente chileno, quien ha expresado anteriormente su respaldo a Pinochet, señaló que reconoce la importancia histórica de la fecha, pero afirmó que su administración está enfocada en el presente y futuro del país.
La decisión generó críticas entre sectores de centroizquierda, que exigen mantener las políticas de memoria, verdad, justicia y reparación. También reclaman continuidad para iniciativas como el Plan Nacional de Búsqueda de Detenidos Desaparecidos y la recuperación de antiguos centros de detención y tortura.
