Reino Unido prepara la prohibición del comercio de bienes y algunos servicios procedentes de asentamientos israelíes en Cisjordania. El canciller Ed Miliband tiene previsto presentar la medida ante la Cámara de los Comunes como parte de un endurecimiento de la postura británica frente a la expansión de asentamientos y en respaldo a una solución de dos Estados.
La decisión responde, entre otros factores, al proyecto israelí E1, que contempla la construcción de mil 200 viviendas en Cisjordania. Miliband calificó esos planes como “inaceptables y destructivos” y adelantó un paquete de medidas para sancionar a quienes participen en la expansión de asentamientos y proteger la viabilidad de un futuro Estado palestino.
Israel advirtió que responderá si Londres aplica sanciones, mientras se espera que la medida también provoque críticas desde Washington. El gobierno británico sostiene que el crecimiento de los asentamientos y la violencia de colonos contra comunidades palestinas amenazan las posibilidades de alcanzar un acuerdo de paz.
