Bar Amici abrió sus puertas en la colonia Juárez como un nuevo espacio inspirado en la vida nocturna de Roma durante las décadas de 1950 y 1960. Ubicado sobre Piazza Pasticcio, el bar apuesta por una atmósfera íntima con sillones de cuero, mesas de mármol y cortinas rojas, creando un ambiente pensado para disfrutar largas conversaciones acompañadas de cocteles clásicos y música discreta.
El proyecto fue desarrollado bajo la dirección creativa de Francesco Gaillard, mientras que el chef Matteo Zega encabeza la propuesta gastronómica. La carta privilegia los martinis, negronis y otras bebidas tradicionales, acompañadas por botanas como nueces, papas con limón y vinagre o pollo frito, manteniendo la coctelería como el eje principal de la experiencia.
Bar Amici forma parte de la familia Pasticcio, pero cuenta con identidad propia gracias a sus dos salones independientes. El concepto recupera la tradición de permanecer durante horas en la barra, privilegiando la convivencia y una experiencia relajada alrededor de buenos tragos.
