Las protestas estudiantiles continúan creciendo en Francia, donde al menos 71 mil 500 personas salieron a las calles para exigir mejores condiciones educativas. Estudiantes y sindicatos convocaron una nueva movilización para el 13 de octubre, al considerar insuficientes las medidas anunciadas por el gobierno para atender la falta de profesores, los horarios sobrecargados y el deterioro de las escuelas.
En París, la policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar manifestantes y retirar barricadas instaladas en centros educativos. El Ministerio del Interior informó que más de 6 mil 600 personas han sido detenidas desde finales de septiembre, mientras 375 escuelas permanecen cerradas total o parcialmente debido a las movilizaciones.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, anunció el despliegue de 3 mil profesores sustitutos en 500 instituciones, pero las organizaciones estudiantiles mantienen sus exigencias. Además de mayores recursos, reclaman modificaciones al sistema de acceso universitario Parcoursup, mientras el gobierno enfrenta presiones para aprobar un presupuesto con importantes recortes fiscales.
