Donald Trump encabeza una inusual convención nacional del Partido Republicano en Dallas con el objetivo de impulsar a sus candidatos rumbo a las elecciones legislativas de noviembre. El mandatario será el principal orador durante las dos jornadas, mientras los republicanos buscan conservar el control de la Cámara de Representantes y el Senado ante un escenario electoral cada vez más complicado.
Las encuestas y análisis citados apuntan a que el partido podría perder su mayoría en la Cámara baja, mientras tampoco se descarta una derrota en el Senado. El descenso en la aprobación de Trump también representa un problema para algunos candidatos republicanos vulnerables, que buscan evitar una identificación demasiado estrecha con el presidente sin confrontarlo públicamente.
En paralelo, Trump mantiene una intensa estrategia de comunicación mediante publicaciones, videos creados con inteligencia artificial y declaraciones provocadoras. Sus críticos sostienen que esta dinámica desplaza la atención de asuntos como la economía, la guerra con Irán y otros temas que podrían afectar a los republicanos en las elecciones intermedias.
