jue. Abr 2nd, 2026

LOEWE SS26 celebra un optimismo solar y táctil

Jack McCollough y Lazaro Hernandez presentan su primera campaña completa para LOEWE con una Primavera-Verano 2026 que apuesta por la energía, la sensualidad y una modernidad instintiva. La propuesta consolida la identidad adelantada en su debut, ahora desde una narrativa más luminosa, física y consciente de su magnetismo.

Fotografiada por Talia Chetrit, la campaña despliega cuerpos en tensión, poses dinámicas y colores vibrantes bajo una luz solar intensa. El casting, integrado por talentos emergentes del teatro y el cine, aporta una presencia performativa que conecta con la tradición artesanal de la casa y con una vitalidad despreocupada. La colección oscila entre claridad y misterio.

Las chaquetas de piel termosellada, los jeans de cuero deshilachado y los vestidos de capas fluidas enfatizan la relación directa entre silueta y materia. En paralelo, el Amazona 180 reafirma su atractivo como objeto flexible y sensual. La campaña aparece en la revista trimestral de LOEWE y la colección llegará a boutiques el 26 de febrero.

Rick Owens y Moncler reinterpretan el brutalismo para el verano

Moncler y Rick Owens vuelven a encontrarse en la colección SS26, la primera concebida específicamente para el verano dentro de esta alianza creativa. La propuesta tensiona brutalismo y bucolismo, tomando a Berlín como punto de partida y fusionando su arquitectura monolítica con la herencia técnica de Moncler en outerwear.

El resultado es un uniforme estival pensado para moverse entre ciudad y naturaleza sin jerarquías. Siluetas híbridas, como kilts, faldas asimétricas y prendas de punto ceñidas, conviven con calcetines de senderismo y las Trailgrip Megalace. La paleta mantiene tonos sobrios —negro, oliva y polvo oscuro—, con un rojo cornalina que irrumpe con energía.

Los detalles refuerzan el ADN de Rick Owens: acolchados Geocamo, referencias al hormigón brutalista y proporciones exageradas. Prendas ligeras en cuero y nylon, cazadoras y jerséis amplios consolidan una estética funcional, poética y sin género, pensada para habitar el verano como un territorio en constante transición.