vie. Ene 2nd, 2026

Isabel Allende revela la fuerza detrás de su escritura Periodismo, memoria y disciplina

En Buenos Aires, Isabel Allende presentó su nueva novela Mi nombre es Emilia del Valle y, en una extensa entrevista, habló sobre los vínculos entre periodismo y literatura. La autora más leída en español confesó que las herramientas adquiridas en las redacciones —escribir contra reloj, construir un relato cautivante desde la primera frase y provocar con preguntas incómodas— siguen marcando su estilo narrativo.

Recordó cómo La casa de los espíritus, iniciada un 8 de enero, nació de una carta íntima y se convirtió en fenómeno mundial. Ese mismo día permanece como rito de inicio creativo: una superstición convertida en disciplina. Hoy, además de novelas, trabaja en memorias familiares basadas en las cartas con su madre, que suman más de 24 mil, un archivo personal que también refleja medio siglo de historia latinoamericana.

Allende no esquivó la política. Relató el exilio de sus padres en Argentina, su cercanía con Barack Obama y su crítica al clima hostil que se vive en Estados Unidos bajo políticas migratorias restrictivas. Con humor, confidencias personales y reflexión social, reafirmó que su literatura surge del entrecruce entre memoria, historia y resistencia cultural, recordando que escribir es también un acto de supervivencia.

Allende y Dueñas conquistan la época Dos novelas históricas para este otoño

Isabel Allende y María Dueñas presentan sus nuevas obras ambientadas en periodos históricos, apostando por relatos de gran carga emocional y detalle narrativo. Allende regresa con El Viento Conoce mi Nombre, explorando la memoria y la migración, mientras Dueñas publica Sira, continuación de su éxito El Tiempo entre Costuras.

Ambas escritoras combinan tramas íntimas con contextos políticos y sociales que moldean a sus protagonistas, creando retratos de mujeres que desafían su tiempo. Las novelas destacan por su rigor documental y su capacidad de tejer historias que conectan con lectores de distintas generaciones.

En un mercado literario saturado, la coincidencia de estos lanzamientos refuerza el interés por la novela histórica como vehículo de reflexión y entretenimiento. Un recordatorio de que, a través de la ficción, se pueden iluminar las sombras y luces de nuestro pasado colectivo.