El color revoluciona la alta relojería De lo clásico a lo vibrante
En 2025, la relojería de lujo ha dejado atrás la sobriedad monocromática para abrazar la paleta más atrevida. Del verde pistacho de Rolex al terracota de Oris, los grandes fabricantes transforman las esferas en lienzos expresivos que mezclan tradición y vanguardia, con tonos pastel, acabados vegetales y texturas sorprendentes.
Tudor y Chopard lideran esta apuesta vibrante con piezas en burdeos y marquetería de paja verde, mientras Zenith explora toda la gama del azul y Grand Seiko añade un brillo de hielo en su Spring Drive. Incluso materiales poco convencionales, como el meteorito, encuentran cabida en esferas únicas, mientras firmas jóvenes como Studio Underd0g juegan con referencias gastronómicas como el aguacate o la menta.
El color también conquista cajas y correas, con Hublot ofreciendo cronógrafos en cerámica azul, arena o verde. Aunque aún sobreviven diseños discretos, la pregunta es inevitable: ¿por qué limitarse a medir el tiempo cuando también puede expresarse? La relojería de 2025 confirma que el lujo ya no es silencioso, sino audaz y lleno de matices.
