vie. Feb 13th, 2026

Israel impulsa anexión de Cisjordania Rechazo palestino y global

El Parlamento israelí aprobó en primera instancia una ley para anexar Cisjordania, con una votación ajustada de 25 contra 24. La medida provocó rechazo de Hamas, la Autoridad Nacional Palestina, Estados Unidos y Jordania, que calificaron el proyecto como una violación del derecho internacional y un obstáculo para la paz en la región.

El texto aún deberá pasar por las comisiones de Defensa y Exteriores antes de ser votado nuevamente. Washington reiteró su desacuerdo con la iniciativa: el secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que la anexión sería “amenazadora” para los acuerdos de paz impulsados por Donald Trump. Jordania también denunció la medida como una agresión a la soberanía palestina.

Mientras tanto, Israel expulsó a 32 activistas extranjeros y devolvió los cuerpos de 30 palestinos. En Gaza, las familias intentan recuperar los restos de sus seres queridos entre ruinas, sin recursos ni acceso humanitario.

Fase firmada Israel confirma acuerdo con Hamas

Israel anunció la firma final de la primera fase del acuerdo de paz con Hamas, que busca poner fin a dos años de guerra en Gaza. El pacto, impulsado por Donald Trump, contempla un alto al fuego y el intercambio de rehenes israelíes por unos 2 mil prisioneros palestinos.

La portavoz israelí confirmó que las partes firmaron en Egipto, con mediación de Catar, Turquía y Estados Unidos. Mientras Tel Aviv celebraba el anuncio, en Gaza los palestinos salieron a las calles entre lágrimas y cánticos, esperanzados por la tregua.

Sin embargo, los bombardeos continuaron horas después. La ONU alertó sobre hambruna y desnutrición infantil severa en el enclave, donde casi 400 camiones de ayuda humanitaria ingresarían durante los primeros días del cese al fuego.

Israel lanza ofensiva terrestre en Gaza Crisis humanitaria se agrava

Tras una noche de intensos bombardeos, las fuerzas israelíes iniciaron una incursión terrestre en Ciudad de Gaza con el objetivo de derrotar a Hamás y liberar rehenes. La operación, que involucra a tres divisiones, provocó un éxodo masivo de palestinos hacia el sur y dejó más de veinte muertos en las primeras horas, según autoridades locales.

Israel argumenta que la ofensiva busca impedir el reagrupamiento de militantes, aunque la ONU denunció posibles crímenes de genocidio. Hamás rechazó las acusaciones militares y advirtió que la incursión incrementará la catástrofe humanitaria. Mientras tanto, la comunidad internacional se muestra dividida: Reino Unido y Alemania condenaron el asalto, mientras familiares de rehenes en Israel protestan por el riesgo que implica para sus vidas.

La ofensiva refuerza la percepción de un conflicto prolongado, donde la seguridad de los rehenes, el sufrimiento civil y la legitimidad de los objetivos militares siguen en disputa. La guerra, lejos de resolverse, parece encaminarse a una nueva fase de devastación.