lun. Feb 16th, 2026

Murió Béla Tarr, referente del cine húngaro contemporáneo

El cineasta húngaro Béla Tarr falleció a los setenta años, dejando una obra influyente en el cine de autor. Reconocido por su estilo austero y político, retrató la vida rural y el desencanto social mediante planos extensos, ritmo hipnótico y una mirada crítica que marcó generaciones de cineastas internacionales contemporáneos.

Su reconocimiento internacional llegó con Damnation y alcanzó estatus de culto con Sátántangó, adaptación de siete horas estrenada en 1994. La película, considerada una de las grandes obras del cine de arte, retrata una comunidad húngara en ruinas antes del colapso del régimen soviético tardío europeo político y social profundo.

Autor de nueve largometrajes, Tarr colaboró estrechamente con el escritor László Krasznahorkai y la montajista Ágnes Hranitzky. Retirado desde 2011, dedicó sus últimos años a la enseñanza cinematográfica, defendiendo la libertad creativa y una visión radical del cine frente a las imposiciones políticas contemporáneas autoritarias europeas recientes persistentes actuales históricas.

No nos moverán: cine de resistencia colectiva

En “No nos moverán”, el director Pierre Saint-Martin convierte una historia real en un canto colectivo contra el despojo. La película narra cómo un pueblo de Veracruz se organiza para evitar un desalojo, y lo hace con música, humor y la fuerza del cine comunitario. Basada en hechos verídicos, la cinta se construye desde la colaboración y la identidad colectiva.

Durante siete años se filmó esta obra que mezcla actores naturales, músicos locales y figuras como Silverio Palacios. El resultado es una narrativa auténtica y cercana, donde la comunidad no sólo actúa, sino que también escribe su propia versión de la resistencia. El estreno está previsto para el 1 de agosto en cines nacionales.

En un país donde las luchas territoriales se vuelven invisibles, este filme irrumpe como testimonio y herramienta. Más allá del entretenimiento, nos recuerda que la cultura también es trinchera y que las voces unidas resisten más fuerte