Alejandra Pizarnik: 89 años de un eco eterno La poeta argentina que convirtió el dolor en arte
Alejandra Pizarnik nació en 1936 en Avellaneda, hija de inmigrantes ucranianos, y desde temprana edad cargó con problemas de salud y una fuerte sensación de extranjería. Esa incomodidad existencial fue la semilla de una obra poética marcada por la angustia, el vacío y la búsqueda de sentido.
Su relación con el surrealismo, el psicoanálisis y las artes visuales nutrió una voz única, reconocida por escritores como Julio Cortázar y Octavio Paz, quienes vieron en ella a una de las poetas más intensas de su generación. Libros como Árbol de Diana y Extracción de la piedra de locura consolidaron su lugar en la literatura latinoamericana.
Su trágico final en 1972 no detuvo la fuerza de su legado: a 89 años de su nacimiento, Pizarnik sigue siendo una figura inmortal. Su obra continúa dialogando con quienes encuentran en la poesía un refugio frente a la desesperanza y un recordatorio de que el arte también nace del dolor más profundo.
