dom. Feb 15th, 2026

Sheinbaum vs. Salinas Pliego: impuestos, misoginia y poder

El conflicto entre Claudia Sheinbaum y Ricardo Salinas Pliego ha escalado. La presidenta exige el pago de 74 mil millones de pesos que Grupo Salinas adeuda al SAT, y condena las expresiones misóginas del empresario. “No se puede tratar así a ninguna mujer”, declaró tras ataques a periodistas y funcionarias.

Mientras Sheinbaum respalda a voces como Sabina Berman, Vanessa Romero y Denise Dresser —aunque no coincida con ellas políticamente—, el dueño de TV Azteca insiste en que lo usan como “distractor”. La mandataria ha respondido con claridad: ningún tribunal le ha dado la razón, sólo ha postergado el pago desde hace más de 16 años.

El conflicto tiene historia. Inició en tiempos de AMLO, cuando Salinas Pliego pasó de aliado a adversario. Pese a intentos del expresidente por llegar a un acuerdo fiscal con quitas legales, el empresario rechazó todo pacto. Hoy, la deuda sigue viva y el empresario redobla su campaña mediática y legal contra el gobierno.

Pero Sheinbaum no solo exige cuentas fiscales, también impone un límite ético. “Es mi deber como primera mujer presidenta defender a las mujeres”, dijo. El caso ha reabierto debates sobre evasión fiscal, privilegios empresariales y violencia digital. La pregunta de fondo sigue en el aire: ¿Puede el poder económico estar por encima del Estado y del respeto?

Empresa mexicana, señalada por la ONU en Gaza

En su informe más reciente, la ONU denunció a Orbia Advance Corporation como una de las empresas que lucran con el genocidio en Gaza. La firma mexicana, antes conocida como Mexichem y controlada por la familia Del Valle, aparece vinculada a operaciones que benefician directamente la expansión territorial israelí a través de su filial Netafim.

Netafim, especializada en sistemas de riego, opera en Cisjordania bajo una imagen de sostenibilidad, pero según la relatora Francesca Albanese, su tecnología ha sido usada para agotar recursos naturales palestinos y desplazar comunidades. En el Valle del Jordán, 93% de las tierras agrícolas palestinas no tienen acceso a irrigación, mientras los cultivos israelíes crecen con apoyo técnico y político.

Orbia presume presencia en más de 100 países y centros estratégicos en Tel Aviv, Ciudad de México y Boston. La empresa forma parte de Kaluz, uno de los conglomerados más poderosos del país. Su consejo está liderado por Juan Pablo del Valle y respaldado por una red empresarial que incluye banco, cementeras, aseguradoras y fondos de inversión.

El señalamiento internacional llega en un contexto de creciente escrutinio hacia empresas que operan en territorios ocupados. La ONU sostiene que colaborar con la ocupación no es neutralidad, sino complicidad. Hasta ahora, Orbia no ha respondido. El silencio empresarial contrasta con la evidencia: infraestructura, lucro y presencia activa donde se comete un crimen contra la humanidad.

Juez bloquea orden trumpista sobre ciudadanía por nacimiento

Un juez federal de Nueva Hampshire emitió una orden preliminar para suspender temporalmente la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que busca negar la ciudadanía por nacimiento a hijos de personas migrantes en situación irregular o temporal. La decisión abre una ventana crítica mientras avanza el litigio.

La demanda colectiva, presentada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y otras organizaciones, representa a bebés nacidos en EE.UU. y a sus familias, quienes advierten que la orden viola la 14ª Enmienda de la Constitución, que garantiza la ciudadanía a toda persona nacida en territorio estadounidense.

Aunque el gobierno argumenta que los hijos de personas “no sujetas a jurisdicción” pueden ser excluidos, el juez Joseph LaPlante consideró esta postura poco convincente. Señaló que negar la ciudadanía constituye un daño irreparable y que la Constitución protege claramente a los nacidos en el país, independientemente del estatus migratorio de sus padres.

Organizaciones como CASA y ACLU han reiterado que seguirán luchando en tribunales para impedir que esta medida entre en vigor. En palabras de una demandante: “No quiero que mi hijo viva con miedo ni sea un objetivo de la política migratoria”. La decisión judicial frena, por ahora, uno de los intentos más agresivos del trumpismo por redefinir el derecho a pertenecer.

Pegasus y narcoestado: la vigilancia al servicio del capital

La red de corrupción revelada por el caso Pegasus confirma una verdad que incomoda: el Estado mexicano ha utilizado tecnologías de espionaje para vigilar a quienes denuncian abusos del poder. Durante el sexenio de Peña Nieto y bajo su supuesta dirección, el malware Pegasus fue empleado para intervenir comunicaciones de periodistas, activistas e incluso funcionarios.

Organizaciones como ARTICLE 19, R3D y SocialTIC han exigido una investigación independiente, exhaustiva y pública sobre estos hechos. Señalan que el software espía fue utilizado no solo en el gobierno de Peña Nieto, sino también durante el actual sexenio por el Ejército mexicano. Denuncian que se espió a defensoras de derechos humanos y periodistas, y que estas prácticas han sido normalizadas y encubiertas por instituciones civiles y militares. Exigen justicia, transparencia y garantías de no repetición.

El escándalo no se limita al pasado. Investigaciones recientes documentan que el Ejército mexicano continuó usando Pegasus en 2019 para espiar a voces críticas, mientras las empresas implicadas seguían operando bajo la misma lógica: control, silencio y beneficio privado. Hoy, con nuevas leyes que amplían la vigilancia estatal sin controles efectivos, el riesgo democrático se profundiza.

Pero el espionaje no es un fenómeno aislado. Se inserta en una estructura más amplia de poder: la del narco como extensión informal del Estado y del capitalismo. Bajo una estética de rebeldía y cultura popular, el narcotráfico opera como una fuerza de control empresarial, necropolítica y extractiva. No libera territorios, los monetiza. No desafía al poder, lo imita y lo sirve.

Confundir folclore con resistencia es funcional al sistema. El narco, como el espionaje ilegal, no es enemigo del orden: es su reflejo más brutal. Donde el Estado no quiere aparecer, subcontrata violencia. Donde la ley se retira, manda la lógica del capital armado. Lo llamamos crimen, pero es estructura. Y el silencio institucional es parte del guion.

El narco no es cultura, es sistema

Nos vendieron al narco como identidad del pueblo, como resistencia desde la pobreza. Pero no es ni folclore ni rebeldía: es capitalismo armado. Opera como un modelo de acumulación por despojo, con estética popular y lógica empresarial. Su objetivo no es liberar territorios, sino monetizarlos, y su violencia no es justicia, es disciplina.

El corrido tumbado, la troca blindada y la santa muerte no son símbolos de emancipación. Son la máscara de una maquinaria extractiva, necropolítica y profundamente colonial. El narco no es antiestado: es su prolongación informal, su brazo sucio. Donde el Estado no quiere ensuciarse, subcontrata la muerte.

En muchos territorios, el patrón es quien impone reglas. El narco reproduce el poder que aparenta desafiar: aspira a mandar, poseer y matar. No es enemigo del sistema, es su espejo más brutal. Su cultura de lujo, armas y sometimiento no es identidad popular, es el deseo del poder hecho espectáculo.

Confundir violencia con justicia es funcional al orden. Confundir corridos con resistencia, también. El narco no es lo otro del sistema: es su fantasía sucia, operando con estética de pueblo y objetivos de élite. Desarmar su discurso es un paso urgente para desactivar la cultura que normaliza el control por medio del miedo.

Pemex está en la cuerda floja

Con más de 120 mil millones de dólares en pasivos acumulados, Pemex se mantiene como la petrolera más endeudada del mundo. La administración de Claudia Sheinbaum ha anunciado un plan urgente para refinanciar parte de esa carga mediante créditos internacionales y esquemas de factoraje. El objetivo inmediato es cubrir adeudos con proveedores, estimados en 20 mil millones de dólares.

La estrategia incluye negociaciones con el Banco Mundial, bancos comerciales y organismos multilaterales, además de una reestructura operativa interna. Esto contempla la reducción de filiales, ajustes administrativos y la implementación de un nuevo régimen fiscal, con el que se busca ahorrar hasta 50 mil millones de pesos. El gobierno busca, además, evitar un colapso de flujo en la cadena de suministro de Pemex.

Esta intervención financiera se perfila como el primer paso de una hoja de ruta más amplia que se extiende hasta 2040. La meta, según la presidencia, es transformar a Pemex en una empresa eficiente, viable y alineada con los nuevos modelos energéticos. Sin embargo, especialistas advierten que el tiempo juega en contra y que el respaldo gubernamental no puede ser indefinido.

Pemex ha sido históricamente una empresa clave para las finanzas públicas mexicanas, pero su peso también ha sido una carga. Esta nueva etapa de rescate no solo es una maniobra económica: es una apuesta política de largo plazo que definirá buena parte del sexenio entrante.

La nueva sensibilidad tecnológica

En otras palabras, Alexa nos entrena para entrenarla mejor. El siguiente paso es más inquietante: tras impresionarnos con su capacidad para satisfacer nuestros gustos, procede a seleccionarlos. Esto lo hace exponiéndonos a imágenes, textos y vídeos que selecciona para condicionar sutilmente nuestros caprichos. En poco tiempo, nos está entrenando para entrenarla, para entrenarla, para entrenarla, para entrenarla… hasta el infinito.
Este bucle infinito, o regresión, permite a Alexa, y a la gran red algorítmica que se esconde en la nube, guiar nuestro comportamiento de maneras sumamente lucrativas para su propietario: al haber automatizado el poder de Alexa para fabricar, o al menos seleccionar, nuestros deseos, les otorga una varita mágica con la que modificar nuestro comportamiento, un poder con el que todo profesional del marketing ha soñado desde tiempos inmemoriales. Esta es la esencia del capital de control algorítmico basado en la nube.
Yanis Varofaukis, Tecno-Feudalismo

El poder, ahora capitalista y de grandes corporaciones, no se conforma en el reparto de lo sensible, en su control y su moldeo, sino también ha sumado a este campo a su máquina productivista y por tanto generador de ganancias. Ya no es sólo control y sumisión es poner a trabajar horas extra a nuestro cuerpo en especial a nuestra parte sensible primaria.

En esta explotación y productividad sensible sobresale lo parte visual y la táctil. Uno puede vivir en el mundo digital sin sonido, pero no sin imágenes “tocables”. La interfase gráfica de usuario que es la que ha permitido expandir el espacio informático de los especialistas computacionales al público en general.

Del MSDOS, UNIX a la interfase gráfica de Xerox. que Apple copiará. a la de Microsoft que copiará (burdamente) a la de Apple. De ahí proviene la expansión de las computadoras a los escritorios y a la portabilidad (obviamente con sus paralelos avances en el hardware y la conectividad). Pero el salto que define nuestra época es el salto de teléfonos normales a los “inteligentes”.

Sin embargo, esto no habría sido tan exitoso y veloz si no fuera por el traslado de la interfase gráfica de las computadoras al mini espacio de pantalla del celular. Si bien esto lo logra tanto Google-Android como Apple, la interfase de esta última conjuntada con su conectividad no solo a la red celular, sino a las redes de Wi-Fi logran dar el salto a la masificación de este nuevo aparato y del cual parece depender nuestra vida cotidiana y laboral (igual en paralelo con avances en la miniaturización del hardware).

Pero esta dependencia tecnológica es una irrupción profunda en nuestra corporalidad, inconsciente incluido. Un nuevo mundo visual nació y con él nació una nueva estética. Esta nueva estética no está en manos de artistas trabajando para el poderoso en turno, sino los poderosos en turno diseñando la nueva sensibilidad tecnológica cuyo último fin es comprar, educar ideológicamente y ahora producir para el sistema. ¿Qué producimos? Producimos imágenes y textos que dan “contenido” a servicios “gratuitos”.

Imágenes-sistema que reproducen los modelos de subjetividad y sociedad fragmentada capitalista, producen la “nueva discusión política” igualmente fragmentada, dispersa y sin capacidad de producir acciones sociales.

La nueva política es producida por los sujetos fragmentados pero mediada, filtrada y distribuida por los dueños de la tecnología digital. ¿Quiénes ganan hoy las elecciones? Los que entienden y dominan la fuerza manipuladora de la tecnología digital mundial. Y para ello hay que pagar mucho dinero a unas pocas empresas para lograrlo. Meta, X, Google no hacen la política solo la administran (hay aquí ecos de Adorno que pensaba en la administración de la cultura).

Las grandes ganancias van hacia estas empresas y todas las demás usan ese “espacio”, o como dice Yanis Varoufakis “rentan ese espacio”. Estamos en lo que este pensador llama “tecno-feudalismo” un sistema rentista y lo que “renta” es el espacio digital: de espacio para publicar, para vender. Renta de servicios “ubicados” en el espacio informático ya sea para guardar archivos, hacer un resumen en ChatGPT, aumentar la productividad de una empresa o comprar archivos-monedas.

Todo esto posible gracias al conocimiento acumulado multidisciplinario y en buena medida proveniente del campo del arte que les ha permitido encontrar los mecanismos pavlovianos para atarnos al aparato-pantalla, al desfile interminable de imágenes-sonidos y un rítmico desplazamiento táctil. Nuestros sentidos apresados por la tecnología de diseño empresarial, de diseño ideológico, de diseño político, de diseño dictatorial, tiránico, opresor, fascista. Pero, gran paradoja, sin la coerción clásica del poder, sin un gran hermano. Solo hay la seducción de un enorme mundo simulado, pero inmediatamente accesible y con micro recompensas.

Esta nueva estética, por lo tanto, es racional, funcional. No abre mundos presenta sólo uno con apariencia de diversidad. No eleva el pensamiento, sino que nos hunde en la repetición, producción y el consumo sin pausa. No posibilita sujetos libres y creativos, sino esclavos que buscan guías y seguridades en las mercancías o guías en los genios individualistas y luchadores del capitalismo.

Una estética que fragmenta y no une. Recordemos que el poder antes detentado por la cúpula religiosa se trasladó en la modernidad al estado-nación y ahora ha pasado a manos de las corporaciones capitalistas globales.

En cada época ese poder se sustentó en un dominio simbólico que se basa en lo estético, en afectar-dominar-moldear nuestra sensibilidad. De dioses a banderas nacionales a las marcas, la nueva moral no está en preceptos religiosos o en las leyes, está en “Just do it”, “Keep walking”, “Think Different”, “Think Big”, “Impossible is Nothing”. Los nuevos imperativos morales surgidos ahora de los comerciantes.

Por ello el inicio de la nueva lucha política pasa por apagar aparatos, por recuperar nuestra capacidad de usarlos y no de ser usados por ellos, por estar en el presente no como un escenario fotográfico sino como espacio de experiencia y comunidad.

ICE arresta a latinos con ciudadanía estadounidense, casos revelan uso de perfil racial contra estadounidenses de origen latino

En las últimas semanas, se han reportado múltiples casos de ciudadanos estadounidenses de origen latino detenidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Estos arrestos, basados en perfiles raciales, han generado preocupación entre organizaciones de derechos civiles y la comunidad latina.

Andrea Vélez, diseñadora de marketing de 32 años, fue detenida en Los Ángeles mientras se dirigía a su trabajo. A pesar de identificarse como ciudadana estadounidense, fue liberada tres días después bajo una fianza de 5,000 dólares y enfrenta cargos por interferir en una operación del ICE. Casos similares incluyen a Brian Gavidia en Montebello, California, y Elzon Lemus en Nassau, Nueva York, quienes también fueron arrestados sin justificación legal.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) ha denunciado que estas detenciones violan la Cuarta Enmienda de la Constitución, que protege a los ciudadanos de registros y arrestos sin causa probable. Naureen Shah, directora de Asuntos Gubernamentales de la ACLU, señaló que “incluso cuando las personas demuestran ser ciudadanos estadounidenses, todavía hemos visto casos en los que se encuentran detenidos”.

El Departamento de Seguridad Nacional ha negado las acusaciones de discriminación racial, calificándolas de “repugnantes y categóricamente falsas”. Sin embargo, la creciente cantidad de incidentes ha generado temor e indignación en la comunidad latina, que exige una revisión de las políticas y prácticas del ICE para garantizar el respeto a los derechos constitucionales de todos los ciudadanos.

Drones del narco amenazan a la Sierra Tarahumara, ataques forzan el éxodo de comunidades indígenas en busca de oro

En la Sierra Tarahumara, grupos del crimen organizado han intensificado el uso de drones equipados con explosivos para atacar comunidades indígenas, forzando su desplazamiento y facilitando el control de territorios ricos en recursos naturales, especialmente oro. Estos ataques han sembrado el terror entre los habitantes, quienes se ven obligados a abandonar sus hogares ante la amenaza constante desde el cielo.

Las organizaciones criminales buscan apoderarse de las tierras ancestrales de los pueblos indígenas para explotar ilegalmente recursos como minerales y madera. La violencia y la intimidación se han convertido en herramientas para despojar a estas comunidades de sus territorios, perpetuando un ciclo de desplazamiento y despojo.

A pesar de las denuncias y la evidencia de estos ataques, la respuesta de las autoridades ha sido limitada, y las comunidades afectadas carecen de protección efectiva. La falta de intervención estatal permite que estos grupos continúen operando con impunidad, exacerbando la crisis humanitaria en la región.

Es urgente que se implementen medidas concretas para proteger a las comunidades indígenas, garantizar su seguridad y preservar sus derechos sobre sus tierras ancestrales. La situación en la Sierra Tarahumara es un llamado de atención sobre la necesidad de abordar con seriedad y compromiso la violencia que enfrentan los pueblos originarios en México.

Amor eterno: El Palacio de Gripsholm

El Palacio de Gripsholm, una historia de verano, en donde el amor florece como un nardo en medio del jardín. Una maravillosa historia llena de ternura y amor, donde Lydia, una dulce secretaria que labora para una empresa de jabones en la Alemania de 1929, se va de vacaciones con su amigo y amante: Kurt, el autor de esta estupenda narración. Ella, ahora, es una Princesa y él, por el momento, se llama Peter —Dios sabe por qué—. Se dirigen a Copenhague, Suecia, por cinco semanas que cambiarían para siempre el rumbo de sus vidas.

Para él, ella es: amiga, amante, madre, novia, ópera bufa y, sobre todas las cosas, Princesa. Lo que él es para ella, el narrador lo ignora. Pero nosotros, los lectores, lo sabemos muy bien: para ella, él lo es Todo, absolutamente Todo: cielo, mar, río, desierto, oasis y edén. Definitivamente, todo lo que un Escritor quiere ser para su amada. Las vacaciones comienzan en tren: un tren que llevaba la felicidad de una pareja amorosa en los mejores días del verano; un verano caluroso y pleno de paisaje y poesía.

Por fin, llegan, azarosamente, al Palacio de Gripsholm, en Suecia. Allí viven en un anexo del palacio, un lugar turístico y hermoso, una construcción luminosa con cúpulas redondas, con un lago alrededor y un teatro en su interior. Una vez instalados, viven una aventura en la que rescatan a una niña huérfana de las garras de una arpía que la torturaba constantemente.

El Palacio de Gripsholm, una bella historia contada por un Escritor para una bella Princesa, cuyo verdadero nombre era Lisa Matthias. Kurt Tucholsky nació en Berlín, Alemania, el 9 de enero de 1890 y se suicidó en 1935, seis años después de haber escrito esta narración, a los 45 años de edad. Era de origen judío, aunque renunció al judaísmo en 1914, convirtiéndose al protestantismo en 1918. Fue un demócrata de izquierda, pacifista y antimilitarista. Pidió ser enterrado en el único lugar donde fue inmensamente feliz: el Palacio de Gripsholm, en Suecia. Allí sus cenizas reposan desde 1936, bajo un roble. En su lápida pidió que escribieran: “Todo lo que es transitorio es sólo un símbolo”.

Nota al margen:
Un día de septiembre de 1911, Kurt Tucholsky, cuando era estudiante de Derecho, visitó junto con su amigo Kurt Szafransky, en Praga, a Max Brod —su autor favorito— y mejor amigo de Franz Kafka, por quien conocemos sus grandes obras, tanto en vida como después de su muerte en 1924. En esa ocasión, Franz Kafka dijo de él:
“… Es una persona formada totalmente a sus 21 años, desde su enérgico y controlado balanceo de su bastón de paseo, que le da un aire jovial, hasta el deliberado deleite y contenido de sus trabajos literarios (…) ¡Y quiere ser un abogado criminalista!”