Estados Unidos realizó presuntos ataques contra objetivos iraníes en el estrecho de Ormuz, según funcionarios citados por The Wall Street Journal y Associated Press. La operación habría ocurrido durante las primeras horas del martes, después de que medios iraníes reportaran explosiones en la isla de Qeshm. Hasta entonces, Washington no había confirmado oficialmente los bombardeos.
Fuentes estadounidenses describieron la ofensiva como una acción limitada para impedir posibles ataques iraníes contra embarcaciones comerciales y activos militares. La agencia iraní Irna informó sobre cinco explosiones y el derribo de dos drones de reconocimiento. No se reportaron víctimas ni daños confirmados. Los hechos coincidieron con las elecciones legislativas estadounidenses, pese a declaraciones previas de Donald Trump.
Mientras aumentan las tensiones militares, Washington y Teherán mantienen contactos indirectos mediante intermediarios de Catar y Pakistán. El canciller iraní, Abbas Araghchi, aseguró que su gobierno está dispuesto a negociar, pero advirtió sobre posibles represalias ante nuevas operaciones militares. Trump también planteó la posibilidad de alcanzar un acuerdo, condicionado a impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
