Una jueza federal de Nueva York ordenó al gobierno de Donald Trump cancelar los anuncios televisivos financiados con dinero de los contribuyentes para promover su mensaje político. La decisión responde a una demanda presentada por organizaciones civiles que cuestionaron el uso de 20 millones de dólares del Departamento de Seguridad Nacional para una campaña publicitaria favorable al presidente.
La jueza Jennifer L. Rochon emitió una orden temporal que prohíbe continuar, renovar o ampliar los contratos relacionados con los anuncios durante dos semanas. Los promocionales comenzaron a transmitirse a finales de septiembre e incluyen mensajes sobre el comunismo, material de la campaña presidencial de Trump y referencias a la captura de Nicolás Maduro.
La Casa Blanca defendió los anuncios como mensajes de servicio público, mientras el Departamento de Justicia argumentó que la campaña estaba por terminar. Sin embargo, organizaciones demandantes sostienen que se utilizaron recursos federales para promover intereses electorales. Trump anunció que comenzaría a financiar los anuncios con fondos de campaña, aunque no existen planes inmediatos para devolver el dinero público gastado.
