El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ordenó al canciller iraní, Abbas Araghchi, y a su delegación abandonar Nueva York antes de lo previsto tras participar en la Asamblea General de la ONU. Dos funcionarios estadounidenses señalaron que la decisión fue comunicada después de que las conversaciones diplomáticas registraran pocos avances.
Araghchi permaneció en Nueva York después de la salida del presidente iraní, Masoud Pezeshkian, con la expectativa de participar en conversaciones indirectas con Estados Unidos. Entre los asuntos pendientes estaban la situación en el estrecho de Ormuz, el conflicto entre ambos países y una eventual reanudación de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Según los funcionarios citados, Rubio consideró que la delegación había prolongado su estancia después de concluir las principales reuniones de la ONU y ordenó su salida inmediata. Araghchi y su equipo abandonaron Nueva York durante las primeras horas del martes, un día antes de la fecha en que inicialmente tenían previsto partir.
