Entre 3 mil y 5 mil migrantes permanecen en Ceuta después del ingreso masivo de más de 50 mil personas desde Marruecos la semana pasada. De acuerdo con las autoridades locales, la ciudad enfrenta una fuerte presión sobre sus servicios de atención, mientras continúan los operativos para facilitar el retorno voluntario de quienes cruzaron la frontera o llegaron a nado.
La crisis también afecta a los menores de edad. Ceuta habilitó espacios temporales para alojar a 860 niños y adolescentes migrantes, aunque su capacidad habitual es de apenas 29 lugares. Además, el Centro de Estancia Temporal de Migrantes opera con más del doble de su capacidad, por lo que el gobierno español prevé trasladar tanto a menores como a solicitantes de asilo hacia otras comunidades autónomas.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, defendió la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, agradeció la colaboración de Marruecos para facilitar los retornos y aseguró que casi 48 mil 300 personas ya regresaron voluntariamente. También criticó a algunos gobiernos europeos por difundir, dijo, información falsa sobre la crisis migratoria.
