La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, afirmó que las declaraciones del director de la DEA, Terry Cole, sobre presuntos vínculos entre el crimen organizado y autoridades mexicanas no deben minimizarse y obligan a realizar investigaciones serias, independientes y transparentes. Sostuvo que México debe demostrar con hechos que ninguna autoridad está por encima de la ley y que no existe tolerancia ni impunidad frente a posibles nexos entre servidores públicos y organizaciones criminales.
La legisladora señaló que rechazar las declaraciones o atribuirlas únicamente a motivos políticos no es suficiente. Consideró que corresponde a las instituciones mexicanas presentar resultados comprobables y actuar con apego a la legalidad. Agregó que los casos de Baja California y Sinaloa requieren especial atención y subrayó que, si se comprueba que algún funcionario colaboró con grupos delictivos, debe ser sancionado sin importar el partido o cargo que ocupe.
López Rabadán también advirtió que la designación del Cártel de Juárez y Los Viagras como organizaciones terroristas por parte de Estados Unidos incrementa la presión jurídica y política sobre México. Afirmó que el país debe responder fortaleciendo el Estado de derecho, garantizando seguridad y evitando cualquier forma de encubrimiento o protección política.
