Cuba registró un nuevo apagón nacional que afectó a unos 9.6 millones de habitantes, el tercero en los últimos seis meses, en medio de la crisis energética que enfrenta la isla. La Unión Eléctrica informó una desconexión total del sistema, mientras el presidente Miguel Díaz-Canel atribuyó la emergencia al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos y aseguró que las autoridades trabajan para restablecer el suministro lo antes posible.
El Ministerio de Energía y Minas informó que comenzaron a operar microsistemas para mantener en funcionamiento servicios esenciales. Horas después, la Empresa Eléctrica de La Habana reportó el restablecimiento gradual del servicio en la capital, con la reactivación de varias subestaciones e instalaciones estratégicas como hospitales, plantas de gas y el Túnel de la Bahía de La Habana.
En paralelo, China exigió a Estados Unidos levantar las sanciones contra Cuba y calificó las medidas como una forma de coerción que afecta directamente a la población. Mientras tanto, la embajada estadounidense emitió una alerta para sus ciudadanos ante las interrupciones del servicio eléctrico, de telefonía móvil y de internet registradas en la isla.
