El Pabellón de México en la 61ª Bienal de Venecia presenta Actos invisibles para sostener el universo, una instalación del colectivo RojoNegro, integrado por María Sosa y Noé Martínez. Curada por Jessica Berlanga, la propuesta transforma el espacio en una experiencia de contemplación donde el sonido, la materia y la memoria dialogan desde una perspectiva decolonial, invitando al público a desacelerar y repensar su relación con el entorno.
La instalación combina performance, registro audiovisual y materiales como sal, barro y tabaco para construir un ecosistema ritual. Una línea de sal con forma de vírgula guía el recorrido entre vasijas con formas de aves, mientras la respiración y los sonidos de la tierra acompañan la experiencia. La obra explora cómo estos elementos conservan memoria y simbolizan procesos de transformación, protección y cuidado.
El proyecto también incorpora referencias a cosmogonías mesoamericanas mediante la presencia del tabaco y alusiones a divinidades del agua como Ixchel y Huixtocíhuatl. Durante julio se publicará un catálogo que documentará el proceso creativo del colectivo e incluirá ensayos críticos que amplían las reflexiones sobre memoria, espiritualidad y territorio planteadas en el pabellón mexicano.
