El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que podría ser él quien intervenga en Cuba, al señalar que anteriores gobiernos estadounidenses analizaron esa posibilidad durante décadas. Las declaraciones ocurrieron mientras Washington intensifica acciones políticas y judiciales contra La Habana, incluyendo acusaciones contra Raúl Castro y nuevas sanciones relacionadas con funcionarios y empresas vinculadas al gobierno cubano.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel respondió que las medidas de Estados Unidos fortalecieron el sentimiento antimperialista en la isla y reiteró que “a Cuba se le respeta”. El canciller Bruno Rodríguez acusó a Washington de provocar una agresión militar y denunció que Estados Unidos permite actividades hostiles contra Cuba desde su territorio mientras acusa falsamente al país caribeño de terrorismo actualmente.
Marco Rubio confirmó además el arresto en Florida de Adys Lastres Morera, familiar de directivos del conglomerado militar Gaesa, y aseguró que Washington no permitirá que colaboradores del gobierno cubano residan en Estados Unidos. Paralelamente, la Suprema Corte estadounidense avaló reclamaciones sobre propiedades confiscadas tras la revolución cubana de 1959.
