El Congreso de Perú destituyó al presidente de facto, José Jerí, con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, tras una investigación preliminar por presunta corrupción. La fiscalía indaga reuniones no reportadas oficialmente con empresarios chinos, una de ellas vinculada a contratos públicos. La decisión se adoptó en una sesión marcada por la tensión política.
Además, la remoción ocurre a dos meses de las elecciones presidenciales y vuelve a evidenciar la fragilidad institucional del país. Desde 2016, Perú ha tenido siete mandatarios en medio de crisis sucesivas. Jerí asumió en octubre tras la destitución de Dina Boluarte, y ahora el Parlamento deberá designar a un jefe de Estado interino hasta julio.
Por otra parte, la salida de Jerí implica también la caída del gabinete ministerial, mientras se define la sucesión en el Congreso. Cuatro legisladores disputarán el encargo en una votación prevista para hoy. En Lima, decenas de ciudadanos celebraron la destitución en un ambiente de polarización y expectativa.
