Fuerzas militares de Estados Unidos abordaron un buque petrolero sancionado en el océano Índico, tras rastrearlo desde el mar Caribe, como parte de una operación destinada a presionar a Venezuela, informó el secretario de Guerra, Pete Hegseth. El operativo se inscribe en la estrategia de Washington para reforzar las sanciones al crudo venezolano y desarticular rutas de contrabando.
El funcionario explicó que, después de la incursión estadunidense del 3 de enero en Venezuela, varios petroleros abandonaron la zona. Entre ellos se encontraba el Aquila II, un buque con bandera panameña vinculado al transporte ilegal de petróleo. Aunque no fue incautado formalmente, permanece retenido mientras se define su destino.
De acuerdo con el Pentágono, la embarcación navegaba con el transpondedor apagado, una práctica común entre flotas sancionadas. Estados Unidos ha interceptado al menos siete petroleros en operativos similares y sostiene que continuará persiguiendo a estos buques, incluso fuera del hemisferio occidental.
