Balenciaga regresa al mundo de la perfumería tras casi ocho décadas con una colección de diez fragancias inspiradas en Le Dix, el aroma fundacional lanzado en 1947. Cada frasco, diseñado con un aspecto envejecido y con nombres inusuales como No Comment o Twenty Four Seven, refleja la estética experimental que caracteriza a la maison.
La casa francesa, reconocida por transformar lo extraño en tendencia, apuesta esta vez por aromas que van de lo fresco a lo ahumado, acompañados de sets miniatura y formatos recargables. Con esta propuesta, Balenciaga no solo rescata su herencia, sino que marca un contrapunto frente a otras marcas que relanzan clásicos o exploran el terreno por primera vez.
Disponible en su histórica boutique de la Avenue George V y en línea, la colección busca posicionarse como un nuevo referente en perfumería de lujo. Una jugada que refuerza la idea de que el prestigio de una casa de moda también se mide por su huella olfativa.
