Más de mil 400 figuras del cine mundial, entre ellas Gael García Bernal, Javier Bardem, Tilda Swinton y Mark Ruffalo, anunciaron que no colaborarán con instituciones o empresas israelíes que consideren implicadas en “genocidio y apartheid” contra el pueblo palestino. El compromiso fue difundido por Film Workers for Palestine y recuerda la postura de cineastas que rechazaron el apartheid en Sudáfrica.
El texto subraya que la Corte Internacional de Justicia ha señalado un “riesgo plausible de genocidio” en Gaza, y pide a la industria cinematográfica asumir un rol activo frente a la crisis humanitaria. Entre los firmantes también figuran Olivia Colman, Ava DuVernay y Yorgos Lanthimos, quienes remarcan que el boicot es contra instituciones, no contra individuos israelíes.
La iniciativa refleja un punto de quiebre cultural: ¿puede el arte mantenerse neutral frente a violaciones de derechos humanos? Los firmantes sostienen que el cine es un vehículo de memoria y conciencia, y que callar equivale a normalizar la violencia. En tiempos de polarización, esta acción plantea una incómoda pregunta sobre hasta dónde llega la responsabilidad ética del creador frente a las tragedias colectivas.
