Aunque públicamente se habló de cooperación, nuevas revelaciones apuntan a que el gobierno de Donald Trump hizo más exigencias a México de las que se reconocieron. Miles Taylor, exfuncionario de Seguridad Nacional, aseguró que se presionó a funcionarios mexicanos para permitir drones armados y operaciones estadounidenses dentro del país, como parte de una estrategia de intimidación constante.
Aunque muchas propuestas no se oficializaron, las amenazas arancelarias eran el mecanismo recurrente para forzar concesiones. Taylor afirma que la Casa Blanca buscaba que México aceptara medidas más agresivas, mientras el gobierno de López Obrador optaba por minimizar el conflicto. Las versiones contrastan con el discurso de “amistad” que ambos líderes proyectaron en público.
Esta información reaviva preguntas urgentes: ¿cuántas decisiones se tomaron sin transparencia ni consentimiento ciudadano? Y, sobre todo, ¿qué otras condiciones impuestas seguimos desconociendo hasta hoy?
