Más de mil palestinos han sido asesinados por fuerzas israelíes desde mayo mientras intentaban conseguir alimento en Gaza, reveló la ONU. La mayoría murió cerca de sitios gestionados por la contratista estadounidense GHF; otros fueron abatidos al acercarse a convoyes de la ONU. Testimonios afirman que Israel dispara contra multitudes hambrientas; el ejército lo niega.
La crisis humanitaria se agrava: sólo ayer murieron 31 palestinos en busca de comida. En 72 horas, 20 personas —incluido un bebé de seis semanas— fallecieron por hambre. Casi 100 mil mujeres y niños padecen desnutrición aguda severa. Las cifras ya alcanzan 59 mil muertos por bombardeos y más de 142 mil heridos desde octubre de 2023.
La ONU acusa a Israel de impedir la entrada de alimentos y de ejecutar ataques que pueden constituir crímenes de lesa humanidad. A pesar de contar con víveres suficientes, el cerco militar hace imposible alimentar a la población atrapada en el enclave.
