El presidente Donald Trump ordenó pausar las redadas migratorias en campos agrícolas, restaurantes y hoteles. La instrucción busca evitar afectar industrias que dependen de mano de obra migrante, reveló The New York Times.
Aunque continuarán operativos contra delitos graves, se prohíbe detener a indocumentados sin antecedentes penales en esos lugares. ICE acatará la medida, que sugiere un cálculo político más que un cambio humanitario.
La pausa no borra el miedo. Seleccionar a quién se persigue y a quién se tolera refleja una política migratoria que no busca justicia, sino control al servicio del mercado.
