Entre caos, tráfico y juntas, un día de spa puede ser el lujo más necesario. En Ciudad de México, los hoteles más exclusivos ofrecen espacios para desconectarte sin tomar un avión. Aromas, tratamientos personalizados y diseño se unen en una experiencia sensorial perfecta.
Desde el Sofitel con su spa L’Occitane y vista flotante, hasta el Ritz-Carlton, donde flotas entre cuarzos y tecnología suiza. También destacan joyas como Las Alcobas, que enaltece ingredientes mexicanos, y Casa Polanco, con atmósfera boutique y rituales mediterráneos. El clásico Four Seasons sigue siendo garantía con su spa rodeado de bugambilias.
Cada uno ofrece day pass, alberca y servicios que transforman un día común en un ritual de bienestar. En una ciudad que nunca se detiene, hacerle espacio al autocuidado ya no es capricho: es una inversión emocional que se nota por dentro y se presume por fuera.
5 spas de lujo para escaparte en CDMX
