Una jueza federal bloqueó temporalmente la decisión del gobierno de Donald Trump que impedía a Harvard aceptar estudiantes extranjeros, calificándola de inconstitucional. La universidad argumentó que esta medida buscaba castigarla por resistirse a la intervención federal en su autonomía académica, incluyendo contrataciones y admisiones.
La acción legal frenó la revocación del programa SEVIS, esencial para estudiantes con visa F o J. Trump acusa a Harvard de promover ideologías contrarias a su gobierno y de colaborar con China. El bloqueo judicial estará vigente hasta la audiencia del 29 de mayo, mientras la comunidad universitaria y diplomática reacciona ante un acto considerado autoritario.
Aunque el veto quedó suspendido, el caso evidencia cómo el uso político del sistema migratorio puede amenazar la libertad académica y el intercambio global que nutre a las universidades. La judicialización del desacuerdo ideológico marca un preocupante precedente.
