La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció una reestructura drástica que implica reducir a la mitad sus departamentos y personal. Esta decisión responde al retiro de Estados Unidos como país miembro, una de las primeras acciones del presidente Donald Trump tras asumir su segundo mandato.
El director general, Tedros Adhanom, explicó que la organización enfrenta una brecha de financiamiento de 1,700 millones de dólares. El presupuesto previsto para el bienio 2026-2027 bajará de 5,300 a 4,200 millones, afectando el funcionamiento en al menos 70 países vulnerables.
La reducción coincide con un escenario global marcado por mayor necesidad de cooperación sanitaria; sin embargo, la decisión de Washington refleja una tendencia a privilegiar el gasto militar sobre la salud pública.
