Las disculpas del ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, por el “dolor e injusticia” sufridos por los pueblos originarios de México durante la Conquista, desataron una fuerte reacción de la derecha española. Políticos conservadores exigieron su dimisión y lo acusaron de “desprestigiar” la historia del país.
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, afirmó en redes sociales que no se avergüenza del pasado de España, sino del presente que “condena este gobierno”. Desde la Comunidad de Madrid, el vocero Miguel Ángel García Martín calificó a Albares como “el peor ministro de Exteriores” y pidió su retractación inmediata.
El ex canciller José Manuel García-Margallo también se sumó a las críticas, calificando las declaraciones de “disparate” y “error estratégico”. Para la derecha, el gesto de Albares no representa empatía histórica, sino un intento de reabrir heridas y dividir políticamente a España y América Latina.
