Tras 14 horas de bombardeos, Israel anunció el restablecimiento del alto el fuego en Gaza, donde los ataques dejaron 104 muertos —entre ellos 46 niños— y más de 250 heridos, según autoridades locales.
El primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó los ataques tras acusar a Hamas de violar el acuerdo, lo que el grupo islamita negó. Desde la tregua del 10 de octubre, más de 200 personas han muerto en nuevos episodios de violencia.
Organismos humanitarios reportan hospitales colapsados y denuncian el uso de bombas con metralla. Hamas acusó a Tel Aviv de “socavar el alto el fuego” con apoyo de Washington, mientras persisten los ataques de colonos en Cisjordania.
