Detrás de una máquina dispensadora en un edificio de la colonia Juárez, Kaito Del Valle esconde un mundo de precisión, sutileza y misticismo. Concebido como el primer bar operado completamente por mujeres en Latinoamérica, el espacio liderado por Claudia Cabrera convierte la coctelería en una experiencia sensorial donde cada movimiento y cada trago cuentan una historia.
El ambiente —luces suaves, materiales naturales y guiños al Japón contemporáneo— prepara el terreno para cócteles que sorprenden tanto por su estética como por su equilibrio. Bebidas como el Geisha, el Kamikaze o el Daiquiri San son pruebas de un oficio que celebra la técnica y la intuición a partes iguales.
Más que un bar, Kaito es un refugio donde el diseño, la hospitalidad y la alquimia líquida se entrelazan con sutileza. En su barra, el arte de beber se convierte en un ritual guiado por manos femeninas expertas y apasionadas.
