La primera beta de iOS 26.1 revela un cambio histórico: por primera vez, los relojes inteligentes de terceros podrán integrarse al iPhone casi con las mismas funciones que un Apple Watch. Esta apertura responde a la Ley de Mercados Digitales (DMA) de la Unión Europea, que obligó a Apple a garantizar plena compatibilidad antes de finales de 2025.
El código detectado en la nueva beta muestra referencias al reenvío de notificaciones y al acceso a métricas de la app Salud, entre otras funciones clave. Esto permitiría a modelos de Samsung, Garmin o Fitbit integrarse de manera nativa con el ecosistema de Apple, algo que hasta ahora solo era posible en Android. La Comisión Europea fijó diciembre como fecha límite, por lo que la función podría activarse en iOS 26.1 o 26.2.
Aunque el cambio nace en Europa, su alcance podría ser global. El Departamento de Justicia de Estados Unidos ya había cuestionado las restricciones de Apple como práctica anticompetitiva. Sin embargo, no hay planes de permitir Apple Watch en Android. La novedad abre un nuevo escenario en el que los usuarios ganan en opciones y las marcas compiten en igualdad. El reto será ver si Apple mantiene su experiencia fluida o impone barreras invisibles en un movimiento que, aunque forzado, podría redefinir la industria.
