Vacheron Constantin celebra su 270 aniversario con la presentación de La Quête du Temps, una obra sin precedentes en la Alta Relojería. Tras siete años de trabajo, la pieza reúne el talento de relojeros, ingenieros, diseñadores, artesanos y astrónomos, logrando un mecanismo de 6,293 componentes, 23 complicaciones relojeras y un autómata protegido por ocho patentes, que sintetiza el ingenio y la tradición de la maison fundada en 1755.
Más que un reloj, se trata de una mécanique d’art que une ciencia y arte en un objeto cultural único. Inspirado en los patrones celestiales, rinde homenaje a la historia de la medición del tiempo, con innovaciones que redefinen lo posible en la relojería contemporánea. Su complejidad no es solo técnica, sino también simbólica: una declaración que conecta al ser humano con el universo.
La casa suiza también lanzó una edición limitada de 20 relojes de pulsera Métiers d’Art The Quest of Time, con calibre 3670 y esfera celeste inspirada en las constelaciones vistas desde Ginebra en 1755. Esta obra maestra será exhibida en el Louvre, en la muestra Mécaniques d’Art, hasta noviembre. Una confirmación de que la relojería puede ser arte y legado cultural.
