La autora surcoreana Keum Suk Gendry-Kim ha convertido la historia silenciada de las “mujeres de consuelo” en Hierba, una novela gráfica que recorre la vida de Lee Ok-Sun, víctima sobreviviente de la esclavitud sexual del ejército japonés. Con un trazo en blanco y negro y un relato sin concesiones, Gendry-Kim transforma el trauma colectivo de Corea en un documento íntimo que evita el odio, pero interpela desde la memoria y la dignidad.
Publicada en 2017, la obra trascendió fronteras: en Japón se leyó como un texto histórico y en Argentina encontró espejos inesperados, con lectoras que reconocen en esas páginas sus propias heridas. Para la autora, la clave está en narrar “la historia escondida”, esa que no aparece en manuales oficiales. “La historia la escriben los vencedores, y yo quiero contar el otro lado”, afirma.
Consciente de la influencia del feminismo que atravesó a su madre y a su abuela —mujeres que nunca se llamaron así pero lo fueron—, Gendry-Kim reivindica una tradición femenina de resistencia. Su literatura, dice, no busca fijar fechas, sino dar voz a quienes fueron silenciadas. En esa grieta, entre dolor y memoria, la artista propone un antídoto contra el olvido y una invitación a escuchar lo que otros callan.
