Durante casi tres décadas, Jorge Ferrari y Juan Mario Roust, dos reconocidos escenógrafos y directores de arte, transformaron un PH de los años treinta en San Telmo en un refugio donde conviven bohemia, historia y diseño. La propiedad, que alguna vez perteneció a otro escenógrafo, fue restaurada con cuidado para rescatar su esencia racionalista, sumando piezas de Le Corbusier y Mies Van Der Rohe junto a recuerdos de películas, obras y amistades.
El proyecto respeta la estética del barrio: piedra París, colores arena y detalles verdes que, según el feng shui, transmiten serenidad. Cada rincón refleja un equilibrio entre lo vintage y lo contemporáneo: parquet recuperado, carpintería a medida, arte de colegas y objetos rescatados de rodajes que cargan de memoria los espacios. La iluminación cálida y estratégica, clave en su oficio, también guía la atmósfera de la casa.
Hoy, el PH sigue siendo un espacio vivo. Desde la terraza rodeada de plantas hasta el altillo convertido en estudio luminoso, cada ambiente es testigo de su vida creativa y personal. Ferrari lo resume con sencillez: “Después de 25 años inmersos en este proyecto, es imposible no enamorarse”. La casa no es solo un hogar: es una escenografía habitada, donde la estética se funde con la vida cotidiana.
