En el epicentro vibrante del Paseo de la Reforma, oculto tras los muros impecables del St. Regis, se encuentra Caroline’s: un bar nocturno reservado solo para quienes saben buscar la verdadera sofisticación. No hay letreros, ni bullicio, ni promesas vacías. Solo una puerta discreta, casi anónima, que abre paso a una experiencia íntima, exquisita y fuera del tiempo.
La velada inicia con música en vivo que transforma el espacio en un refugio sensorial. Las voces, el jazz o el soul abrazan la intimidad del lugar y preparan el terreno para lo que viene después.
Cuando el show termina, el DJ entra en escena y la energía cambia sin perder elegancia. Caroline’s no propone una fiesta, propone una evolución nocturna: elegante, continua y cuidadosamente orquestada.
