La Organización de las Naciones Unidas confirmó el ingreso de 90 camiones con ayuda humanitaria al interior de la Franja de Gaza, tras la autorización limitada del gobierno israelí. Los vehículos cruzaron por Kerem Shalom y comenzaron a distribuir suministros en zonas como Jan Yunis y Deir Al Balah.
Los productos, asignados a organizaciones internacionales y de la sociedad civil, incluyen harina que ya se reparte en panaderías del sur y centro de Gaza, donde la población enfrenta desabasto crítico desde el bloqueo impuesto en marzo. La Asociación de Transportistas reportó que la mayoría de camiones ingresaron sin contratiempos.
Aunque la entrada de ayuda es un alivio, resulta insuficiente frente a la crisis humanitaria que continúa agravándose. La acción, anunciada por Netanyahu como “mínima”, parece más una medida de contención diplomática que una respuesta ética al sufrimiento civil. Gaza sigue bajo asedio, y el derecho a la vida no debería ser negociable.
