Donald Trump pidió a India y Pakistán cesar sus ataques tras los bombardeos que dejaron 38 muertos. El mandatario estadounidense ofreció mediar entre ambos países, señalando que mantiene “buenas relaciones” con ambas potencias. La violencia ha escalado desde el atentado en Cachemira del 22 de abril.
India aseguró haber destruido nueve campamentos terroristas en territorio pakistaní, mientras Pakistán denunció la muerte de 26 civiles por fuego indio. A su vez, Islamabad afirmó haber derribado cinco aviones enemigos, y pidió a la comunidad internacional sancionar a India por violar el derecho internacional.
A pesar de los llamados a la calma, ambas partes mantienen una narrativa de legitimidad en sus acciones militares. El conflicto en Cachemira, una disputa territorial histórica, sigue siendo un punto crítico de tensión nuclear. La diplomacia internacional enfrenta el reto de contener una escalada que podría tener consecuencias globales si no se atiende con urgencia.
