Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva disputarán la presidencia de Brasil en una segunda vuelta el 25 de octubre, después de que ninguno alcanzara el 50% de los votos. Con prácticamente todo el escrutinio concluido, Bolsonaro obtuvo 47.03%, frente al 45.16% de Lula, una diferencia menor a dos puntos porcentuales.
El resultado dejó la primera vuelta más cerrada registrada en el país y llevó la elección a un escenario que Lula reconoció como inesperado. El presidente buscaba asegurar su cuarto mandato desde la primera ronda, mientras Bolsonaro celebró el resultado y afirmó que Brasil busca un cambio. La abstención alcanzó un máximo histórico de 21%.
La jornada también modificó el mapa político brasileño. Partidos de derecha y centroderecha consiguieron 11 de las 13 gubernaturas definidas en primera vuelta, mientras el Partido Liberal obtuvo al menos 16 de los 54 escaños del Senado que estaban en disputa.
