Estados Unidos devolvió a Siria 36 piezas de arte antiguo valoradas en conjunto en alrededor de cinco millones de dólares. Las antigüedades habían sido incautadas por las autoridades al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York y a distintos coleccionistas, como parte de investigaciones sobre tráfico y saqueo de patrimonio cultural.
Entre los objetos recuperados destaca una escultura de piedra caliza procedente de Palmira, sitio declarado Patrimonio Mundial por la Unesco y parcialmente destruido por el Estado Islámico entre 2015 y 2017. La pieza pesa más de 450 kilos y representa a un hombre reclinado acompañado por una mujer y tres niños.
La restitución también incluye 14 mosaicos saqueados de una villa romana en Siria. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, estas piezas habrían sido introducidas ilegalmente por Georges Lotfi, señalado por tráfico de antigüedades y requerido por la justicia de Nueva York.
