El gobierno de Colombia aseguró que por el momento no requiere personal internacional de rescate tras el terremoto de magnitud 7.4 que ha dejado al menos 224 muertos y cerca de 3 mil heridos. Las autoridades decretaron la emergencia social y económica, mientras continúan las labores de búsqueda entre edificios colapsados y comunidades afectadas por derrumbes y daños en carreteras.
Cali y Pereira concentran el mayor número de víctimas, con alrededor de 120 y 100 fallecidos, respectivamente. Además, 188 personas permanecen desaparecidas en Cali y municipios del Chocó reportan graves afectaciones. El presidente Abelardo de la Espriella anunció subsidios de alquiler para quienes perdieron sus viviendas y apoyos temporales para cubrir servicios públicos.
El Salvador informó que Colombia rechazó inicialmente el envío de rescatistas y personal médico, solicitando principalmente recursos económicos. Sin embargo, la Cancillería colombiana posteriormente pidió hospitales de campaña, alimentos, insumos sanitarios y otros suministros, y anunció la llegada de vuelos con ayuda humanitaria. Estados Unidos informó una donación de 15 millones de dólares.
