El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó que en el país “no volverá a haber elecciones” para impedir que la oposición recupere el poder, una declaración que refuerza su intención de mantener el control político junto con su esposa, Rosario Murillo. El mandatario hizo el anuncio durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, a un año de que concluya el actual periodo presidencial iniciado en 2022.
Ortega sostuvo que los partidos opositores respaldados, según él, por intereses extranjeros no volverán a gobernar Nicaragua. Sus declaraciones generaron una rápida respuesta del dirigente opositor Félix Maradiaga, quien aseguró que el mensaje refleja temor y confirma la intención del oficialismo de impedir cualquier competencia democrática. Maradiaga fue encarcelado antes de las elecciones de 2021 y posteriormente expulsado del país.
Nicaragua enfrenta una prolongada crisis política desde 2018, cuando la represión de protestas antigubernamentales dejó más de 300 personas fallecidas, de acuerdo con organismos de derechos humanos. Desde entonces, el gobierno ha recibido críticas y sanciones internacionales por el deterioro de las libertades democráticas.
