El ultraderechista Abelardo de la Espriella generó preocupación en Colombia tras advertir que “el Tigre muerde duro y puede morder más fuerte”, horas después de proclamarse ganador de la elección presidencial. La declaración fue cuestionada por su rival, Iván Cepeda, quien pidió aclarar el significado de sus palabras. Analistas y sectores políticos recordaron episodios de violencia contra movimientos de izquierda y expresaron inquietud por el tono del mensaje emitido tras los comicios.
Cepeda respondió que no se dejará intimidar y llamó a construir un diálogo nacional para evitar nuevas confrontaciones políticas. Paralelamente, el Pacto Histórico mantiene impugnaciones sobre más de 57 mil mesas de votación y exige una revisión detallada del escrutinio. El candidato sostuvo que todavía deben analizarse las reclamaciones pendientes antes de declarar oficialmente concluido el proceso electoral y reconocer de forma definitiva los resultados.
La controversia también alcanzó al Congreso luego de que De la Espriella advirtiera a los legisladores sobre su responsabilidad frente al nuevo gobierno. Mientras tanto, líderes internacionales como Donald Trump y Javier Milei felicitaron al presidente electo y respaldaron públicamente su victoria, en medio de un ambiente político marcado por la polarización y la incertidumbre.
